
Vol. 3 N° 3 Edición Especial Diciembre 2024 (80-95)
Sandra Elizabeth Asoma-Caiza, Gema Viviana Paula-Alarcón, Jhonny Mauricio Coronel-Sánchez 85
El SARAS contribuye al fortalecimiento de la responsabilidad ambiental y social, promoviendo una
cultura de sostenibilidad tanto dentro de la institución financiera como hacia el exterior. Facilita la
evaluación, gestión y monitoreo adecuado de los riesgos ambientales y sociales, enfocándose en la
cartera de crédito.
A través de la implementación de políticas, procedimientos y herramientas internas, el SARAS
mejora la gestión global de riesgos de la entidad financiera, permitiendo determinar y manejar la
exposición a estos riesgos de manera eficaz. Además, su adaptabilidad a diferentes contextos, como
regiones, sectores, proyectos o préstamos, lo convierte en una herramienta versátil. Asimismo, ayuda
a las instituciones financieras a cumplir con las normativas regulatorias relacionadas con los riesgos
ambientales y sociales, fortaleciendo su posición frente a los organismos (Sandoval & Albuja, 2020).
En este contexto, el estudio realizado por Camino-Acosta et al. (2023) en la Cooperativa Comercio
Ltda., dedicada a la producción y comercialización de bebidas alcohólicas, indica la existencia de un
alto nivel de desconocimiento entre los microempresarios sobre la norma del SARAS, lo que refleja
debilidades en la educación financiera proporcionada por la Superintendencia de Economía Popular y
Solidaria. Además, la norma excluye a muchas actividades económicas, limitando el acceso al crédito
para aquellos que dependen de la producción de bebidas alcohólicas, lo que podría afectar
negativamente su desarrollo personal y empresarial.
En tanto, Fuentes et al. (2023) en su investigación ejecutada en la Dirección Provincial del Bandec
Guantánamo, Cuba, señalan a los riesgos ambientales y sociales como respuesta al contexto dinámico
en el que operan las instituciones bancarias cubanas. Se destaca que el diseño y la aplicación del SARAS
contribuye al perfeccionamiento de la gestión crediticia en dicha dirección provincial. Además, se
menciona que adaptarlo a la realidad de las entidades financieras de la EPS, puede facilitar la
identificación, análisis, mitigación y monitoreo de los riesgos ambientales y sociales.
Por otra parte, Carrillo et al. (2023) en su estudio realizado en el Banco Pichincha mencionan que el
SARAS resulta fundamental para identificar y gestionar los riesgos sociales y ambientales de los
proyectos financiados, lo que evita eventos negativos que afecten la reputación y sostenibilidad del
banco. Además, el SARAS se alinea con las mejores prácticas del sector financiero y normativas
internacionales, al promover una gestión responsable en la EPS.
Además, Rivas (2020) en su estudio llevado a cabo en Colombia, identifica un nivel bajo de
vulnerabilidad social mediante indicadores que evaluaron aspectos socioeconómicos y la percepción
del riesgo, la falta de actualización de la información y la escasa cooperación de la comunidad. Se
destaca la importancia del SARAS como herramienta para priorizar zonas vulnerables, sugiriendo que
su integración con el sector financiero de la EPS podría mejorar la capacidad de respuesta ante
desastres y aumentar la resiliencia comunitaria.
A pesar de la creciente conciencia sobre la importancia de la sostenibilidad en el ámbito financiero,
las entidades del sector de la EPS en Ecuador enfrentan dificultades para implementar estrategias
sostenibles efectivas. El marco normativo del SARAS ha sido un avance, pero su adopción y aplicación
siguen siendo limitadas. Este desafío se debe a la falta de recursos, la capacitación insuficiente en
sostenibilidad y la resistencia cultural a los cambios dentro de las entidades. El objetivo de la presente
investigación es identificar las etapas claves para la implementación y categorización del SARAS,
basándose en las percepciones y opiniones del oficial de riesgos del sistema y de los asesores de crédito
de la COAC Nueva Esperanza Ltda.