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Vol. 5 N° Esp.2, Edición Especial 2026 (217-233)
Salud y Ciencias de la Vida
ISSN: 2960-8317
217
Artículo de revisión
Cultivo y análisis molecular para detectar vaginosis bacteriana
en mujeres adolescentes
Culture and molecular analysis to detect bacterial vaginosis in adolescent girls
Paco Fernando Proaño Fiallos*
Universidad Nacional de Chimborazo
Riobamba – Ecuador
pproano@chimborazo.cruzroja.org.ec
https://orcid.org/0009-0008-0815-6268
Carlos Iván Peñafiel-Méndez
Universidad Nacional de Chimborazo
Riobamba – Ecuador
cpenafiel@unach.edu.ec
https://orcid.org/0000-0002-4152-7154
*Correspondencia:
pproano@chimborazo.cruzroja.org.ec
Cómo citar este artículo:
Proaño, P., & Peñafiel-Méndez, C. (2026).
Cultivo y análisis molecular para detectar
vaginosis bacteriana en mujeres adolescentes.
Esprint Investigación, 5(Esp.2), 217-233.
https://doi.org/10.61347/ei.v5iEsp.2.397
Recibido: 16 de septiembre de 2026
Aceptado: 16 de octubre de 2026
Publicado: 23 de octubre de 2026
Resumen: La vaginosis bacteriana constituye una alteración frecuente del microbiota
vaginal, cuyo diagnóstico puede verse limitado por la inespecificidad de sus
manifestaciones clínicas y las restricciones de los procedimientos microbiológicos
convencionales. El objetivo del estudio fue analizar la evidencia científica disponible
sobre la utilidad del cultivo bacteriano y los métodos moleculares para la detección de
vaginosis bacteriana en adolescentes. Se realizó una revisión sistemática de la literatura
con enfoque cualitativo y alcance descriptivo-analítico, siguiendo las directrices PRISMA
2020. Se efectuaron búsquedas en Scopus, PubMed, Redalyc y SciELO de publicaciones
correspondientes al período 2022–2026. Se identificaron 221 registros, de los cuales 12
estudios fueron incluidos tras el proceso de selección y evaluación metodológica. Los
resultados mostraron que Gardnerella vaginalis fue uno de los principales
microorganismos identificados mediante cultivo bacteriano, aunque también se
recuperaron especies relacionadas con otras alteraciones vaginales. Los métodos
moleculares permitieron detectar microorganismos de difícil cultivo y caracterizar
comunidades bacterianas asociadas con disbiosis. Sin embargo, la heterogeneidad
metodológica y la limitada evidencia específica en adolescentes dificultaron la
comparación directa del desempeño diagnóstico. Se concluyó que el cultivo bacteriano y
los métodos moleculares proporcionaron información complementaria, sin evidencia
suficiente para establecer la superioridad diagnóstica general de un procedimiento sobre
otro.
Palabras clave: Cultivo bacteriano, diagnóstico microbiológico, microbiota vaginal,
técnicas moleculares, vaginosis bacteriana.
Abstract: Bacterial vaginosis is a common alteration of the vaginal microbiota, and its diagnosis
may be limited by nonspecific clinical manifestations and the limitations of conventional
microbiological procedures. The objective of this study was to analyze the available scientific
evidence on the usefulness of bacterial culture and molecular methods for detecting bacterial
vaginosis in adolescents. A systematic literature review was conducted using a qualitative
approach and a descriptive-analytical scope, following the PRISMA 2020 guidelines. Searches
were performed in Scopus, PubMed, Redalyc, and SciELO for studies published between 2022
and 2026. A total of 221 records were identified, of which 12 studies were included after the
selection process and methodological assessment. The results showed that Gardnerella vaginalis
was one of the main microorganisms identified through bacterial culture, although species
associated with other vaginal disorders were also isolated. Molecular methods enabled the
detection of difficult-to-culture microorganisms and the characterization of bacterial communities
associated with dysbiosis. However, methodological heterogeneity and the limited evidence
specifically involving adolescents hindered direct comparisons of diagnostic performance. It was
concluded that bacterial culture and molecular methods provided complementary information,
with insufficient evidence to establish the overall diagnostic superiority of either approach.
Keywords: Bacterial culture, bacterial vaginosis, microbiological diagnosis, molecular
techniques, vaginal microbiota.
Copyright: Derechos de autor 2026 Paco
Fernando Proaño Fiallos, Carlos Iván
Peñafiel-Méndez.
Esta obra está bajo una licencia internacional
Creative Commons Atribución-
NoComercial 4.0.
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1. Introducción
La vaginosis bacteriana constituye un problema frecuente de salud sexual y reproductiva en mujeres
adolescentes debido a la dificultad para reconocerla oportunamente, la presencia de manifestaciones
clínicas inespecíficas y las limitaciones de los métodos convencionales. En este contexto, la combinación
del cultivo bacteriano y las técnicas moleculares representa una alternativa para mejorar la identificación
de los microorganismos asociados y favorecer un diagnóstico más preciso (Mazinani et al., 2026).
La vaginosis bacteriana constituye una alteración frecuente del microbiota vaginal, caracterizada
por la disminución de bacterias protectoras y el predominio de comunidades microbianas asociadas
con procesos de disbiosis. Su identificación representa un desafío clínico debido a la variabilidad de
las manifestaciones, la presencia de casos asintomáticos y las limitaciones de determinadas pruebas
diagnósticas. En adolescentes, su estudio adquiere relevancia por los cambios biológicos y las
características reproductivas propias de esta etapa (Bradshaw et al., 2025; Savicheva, 2024).
El microbiota vaginal constituye un ecosistema dinámico integrado por microorganismos que
participan en el mantenimiento del equilibrio fisiológico y la protección frente a agentes
potencialmente patógenos. En numerosas mujeres, predominan especies del género Lactobacillus,
especialmente Lactobacillus crispatus y Lactobacillus jensenii, cuya actividad metabólica contribuye a
mantener un ambiente vaginal ácido. Este mecanismo constituye una barrera de protección frente a la
colonización de microorganismos asociados con infecciones y alteraciones reproductivas (Salazar &
Arellano-Velázquez, 2024).
La composición del microbiota vaginal puede modificarse por factores hormonales, prácticas sexuales,
exposición a antimicrobianos y otras condiciones individuales. Estas variaciones pueden favorecer estados
de disbiosis caracterizados por una reducción de lactobacilos y un incremento de bacterias anaerobias. En
adolescentes, los cambios relacionados con la maduración reproductiva y las características individuales
justifican el análisis de estas alteraciones, aunque su presencia no implica necesariamente el desarrollo de
vaginosis bacteriana (Bradshaw et al., 2025; Olamendi-Portugal et al., 2025).
La vaginosis bacteriana se relaciona con una mayor abundancia de microorganismos como
Gardnerella vaginalis, Fannyhessea vaginae —anteriormente denominada Atopobium vaginae— y especies
del género Mobiluncus. Este desequilibrio puede acompañarse de elevación del pH vaginal, secreción
anormal y olor característico, aunque algunas mujeres no presentan manifestaciones evidentes.
Asimismo, se han documentado asociaciones con infecciones de transmisión sexual y determinados
resultados reproductivos adversos, sin que estas relaciones impliquen causalidad directa en todos los
casos (Bradshaw et al., 2025; Sethi et al., 2024).
La población adolescente constituye un grupo de interés para estudiar la composición del
microbiota vaginal y sus posibles alteraciones. Investigaciones realizadas en adolescentes y mujeres
jóvenes han documentado variaciones en los perfiles microbianos y asociaciones con características
clínicas y reproductivas. No obstante, la evidencia procedente de adolescentes embarazadas debe
interpretarse considerando las particularidades de esa población, evitando extrapolar sus resultados a
todas las adolescentes. Estas diferencias hacen necesario examinar las características de las poblaciones
incluidas en los estudios diagnósticos (Happel et al., 2023; Olamendi-Portugal et al., 2025).
El diagnóstico de la vaginosis bacteriana se fundamenta tradicionalmente en los criterios clínicos de
Amsel y la evaluación microscópica mediante la puntuación de Nugent. Aunque estos procedimientos
son ampliamente utilizados, pueden presentar diferencias de interpretación y limitaciones
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relacionadas con la identificación específica de microorganismos. Por su parte, el cultivo bacteriano
permite aislar microorganismos viables y evaluar determinadas características fenotípicas; sin
embargo, no constituye una prueba diagnóstica suficiente para confirmar vaginosis bacteriana debido
a su naturaleza polimicrobiana (Savicheva, 2024).
Los métodos moleculares han ampliado las posibilidades de identificación de microorganismos
relacionados con la disbiosis vaginal. Entre las técnicas utilizadas se encuentran la reacción en cadena
de la polimerasa (PCR), la PCR en tiempo real y los ensayos multiplex, capaces de detectar
simultáneamente diferentes dianas microbianas. Estas herramientas permiten reconocer bacterias de
difícil cultivo y analizar perfiles asociados con vaginosis bacteriana. No obstante, su rendimiento
depende de los microorganismos seleccionados, los criterios diagnósticos y las características de la
población evaluada (Lillis et al., 2023; Savicheva, 2024).
La secuenciación del gen del ARN ribosómico 16S constituye una herramienta adicional para
caracterizar la diversidad y abundancia relativa de bacterias presentes en el microbiota vaginal. A
diferencia de los ensayos moleculares dirigidos, esta aproximación permite explorar comunidades
microbianas más amplias, aunque su aplicación corresponde principalmente a la investigación y no
equivale necesariamente a una prueba clínica de diagnóstico. Por ello, resulta importante distinguir
entre las técnicas destinadas a identificar microorganismos específicos y aquellas orientadas a estudiar
la composición global del microbiota (Savicheva, 2024; Usyk et al., 2025).
La evidencia científica indica que el cultivo bacteriano y los métodos moleculares proporcionan
información microbiológica complementaria, pero presentan diferencias en sus fundamentos,
aplicaciones y limitaciones. Mientras el cultivo permite recuperar microorganismos viables, las
técnicas moleculares facilitan la detección de secuencias genéticas y la identificación de perfiles
microbianos asociados con disbiosis. Sin embargo, la capacidad para detectar una bacteria no equivale
necesariamente a la capacidad para diagnosticar vaginosis bacteriana, por lo que resulta indispensable
considerar los estándares de referencia y los indicadores de desempeño de cada procedimiento (Lillis
et al., 2023; Savicheva, 2024).
El presente estudio tiene como objetivo analizar la evidencia científica disponible sobre la utilidad
del cultivo bacteriano y los métodos moleculares en la detección de vaginosis bacteriana en
adolescentes, considerando los microorganismos identificados, los procedimientos diagnósticos
empleados y los parámetros de desempeño reportados en la literatura especializada. En este contexto,
se busca responder las siguientes preguntas de investigación: ¿Cuáles son los principales
microorganismos asociados con la vaginosis bacteriana identificados mediante técnicas de cultivo
bacteriano convencional? ¿Cuál es la evidencia científica sobre la aplicación de técnicas moleculares
para la detección de Gardnerella vaginalis y otros microorganismos relacionados? ¿Qué diferencias
existen entre el cultivo bacteriano y los métodos moleculares respecto a su capacidad diagnóstica?
2. Metodología
Se realizó una revisión sistemática de la literatura con enfoque cualitativo y alcance descriptivo-
analítico, siguiendo las directrices PRISMA 2020. La investigación tuvo como propósito sintetizar la
evidencia científica disponible sobre la utilidad del cultivo bacteriano y los métodos moleculares para
la detección de vaginosis bacteriana en adolescentes. Se analizaron los microorganismos identificados,
las técnicas diagnósticas empleadas y los parámetros de desempeño reportados en los estudios
seleccionados.
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Criterios de inclusión y exclusión
Se incluyeron artículos científicos originales publicados en inglés y español entre enero de 2022 y el 23
de julio de 2026. La población de interés estuvo constituida por adolescentes; también se consideraron
investigaciones con muestras mixtas de adolescentes y mujeres jóvenes, siempre que incluyeran
participantes adolescentes y proporcionaran resultados pertinentes. Los estudios debían abordar el
cultivo bacteriano convencional o métodos moleculares, como PCR, PCR multiplex, PCR en tiempo
real y secuenciación del gen ARNr 16S.
Se excluyeron publicaciones duplicadas, editoriales, cartas al editor, comunicaciones de congresos,
revisiones narrativas y reportes de casos individuales. También se descartaron investigaciones que no
abordaron los procedimientos microbiológicos o moleculares de interés, que no proporcionaron
resultados interpretables para la población estudiada o cuyo texto completo no pudo recuperarse.
Adicionalmente, se consideró la evaluación del riesgo de sesgo para determinar la elegibilidad
metodológica de los estudios. Los criterios de selección se organizaron mediante el esquema PICOS,
presentado en la tabla 1.
Tabla 1
Criterios de elegibilidad establecidos mediante el esquema PICOS
Componente
Criterio establecido
P (Población)
Adolescentes y cohortes mixtas de adolescentes y mujeres jóvenes, cuando se dispuso de
información pertinente para la población adolescente.
I (Intervención o
exposición)
Cultivo bacteriano convencional y métodos moleculares, incluidos PCR, PCR en tiempo real,
PCR multiplex y secuenciación del gen ARNr 16S.
C (Comparador)
Criterios de Amsel, puntuación de Nugent u otros procedimientos de referencia, cuando
estuvieron disponibles.
O (Resultados)
Microorganismos identificados, características del microbiota vaginal, parámetros de
desempeño diagnóstico y utilidad de los métodos evaluados.
S (Diseño de estudio)
Investigaciones originales con datos primarios pertinentes al objetivo de la revisión.
Estrategia de búsqueda
La búsqueda bibliográfica se efectuó en Scopus, PubMed, Redalyc y SciELO, seleccionadas por su
cobertura de publicaciones relacionadas con las ciencias biomédicas y la salud reproductiva. Se
utilizaron términos en español e inglés relacionados con tres componentes: vaginosis bacteriana,
población adolescente y procedimientos diagnósticos microbiológicos y moleculares. Las expresiones
se combinaron mediante operadores booleanos y se adaptaron a las características de cada plataforma,
considerando los límites temporales e idiomáticos establecidos.
La búsqueda se completó el 23 de julio de 2026 y permitió identificar 221 registros en las cuatro
bases de datos consultadas. Se recuperaron 206 publicaciones de Scopus, 11 de PubMed, dos de
Redalyc y dos de SciELO. Los resultados se organizaron según su procedencia para facilitar la
identificación de duplicados y la posterior selección de estudios. La tabla 2 presenta la distribución de
los registros identificados mediante las estrategias bibliográficas utilizadas.
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221
Tabla 2
Bases de datos y resultados de la búsqueda bibliográfica
Base de datos
Registros identificados
Scopus
206
PubMed
11
Redalyc
2
SciELO
2
Total
221
Selección de estudios
La selección de estudios se efectuó mediante un procedimiento estructurado que comprendió la
identificación de registros, eliminación de duplicados, cribado de títulos y resúmenes, recuperación de
textos completos y evaluación de elegibilidad. En cada etapa se consideró la correspondencia de las
publicaciones con el objetivo y las preguntas de investigación. Posteriormente, se revisaron las
características metodológicas de los documentos elegibles y se organizaron los datos necesarios para
desarrollar la síntesis descriptiva y comparativa.
Durante la fase de identificación se recuperaron 221 registros, de los cuales 11 se eliminaron por
duplicidad. Los 210 registros restantes se sometieron al cribado de títulos, resúmenes y palabras clave,
proceso en el que se excluyeron 180 publicaciones por incumplimiento de los criterios establecidos. Se
intentó recuperar el texto completo de 30 documentos, pero tres no estuvieron disponibles. En
consecuencia, se evaluaron 27 publicaciones y se excluyeron 15 durante la fase de elegibilidad, por lo
que 12 estudios integraron la revisión sistemática.
El proceso de identificación, cribado, recuperación y selección de estudios se documentó mediante
el diagrama de flujo PRISMA 2020. Esta representación permitió describir la cantidad de registros
identificados, las publicaciones descartadas y los documentos evaluados antes de la inclusión
definitiva. La Figura 1 presentó la distribución de los registros en cada etapa, de acuerdo con los
criterios de selección establecidos y los resultados obtenidos durante la búsqueda bibliográfica.
Evaluación del riesgo de sesgo
La evaluación del riesgo de sesgo se realizó sobre los 27 documentos recuperados y sometidos a
elegibilidad, mediante instrumentos seleccionados según sus diseños metodológicos. Los resultados
se organizaron en categorías de riesgo y se utilizaron como parte del proceso de selección de la
evidencia. Esta evaluación permitió identificar limitaciones relacionadas con la validez de los
procedimientos y la interpretación de los resultados, considerando las características metodológicas
de cada investigación.
En el grupo de 25 estudios clasificados como observacionales se registraron 11 evaluaciones de bajo
riesgo, 12 de riesgo moderado y dos de riesgo alto. Asimismo, se identificó un ensayo clínico clasificado
con bajo riesgo y un reporte de caso valorado con riesgo alto. De acuerdo con el criterio de inclusión
basado en bajo riesgo de sesgo, se conservaron 12 investigaciones para la síntesis final. Las 15
publicaciones restantes no fueron incorporadas al conjunto definitivo de estudios.
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Figura 1
Diagrama de flujo PRISMA 2020
La figura 2 presentó la distribución de las evaluaciones de riesgo de sesgo correspondientes a los
documentos analizados antes de la selección final. Esta representación permitió diferenciar los estudios
de bajo riesgo de aquellos que presentaron limitaciones metodológicas relevantes. Los resultados se
utilizaron para describir el proceso de elegibilidad y sustentar la decisión de incluir únicamente
investigaciones clasificadas con bajo riesgo de sesgo en la síntesis de evidencia.
Métodos de síntesis de la información
Para la extracción de información se elaboró una matriz que permitió organizar los datos
bibliográficos, las características de las poblaciones, los microorganismos identificados, las técnicas
diagnósticas empleadas y los parámetros de desempeño reportados. Posteriormente, se efectuó una
síntesis descriptiva y comparativa de los 12 estudios incluidos. Los hallazgos se agruparon según el
método diagnóstico utilizado y su correspondencia con las preguntas de investigación, destacando las
principales similitudes, diferencias y limitaciones documentadas.
La comparación de los procedimientos se desarrolló considerando los microorganismos
identificados mediante cultivo bacteriano y los resultados obtenidos con métodos moleculares.
Cuando los estudios proporcionaron información suficiente, se examinaron indicadores de desempeño
diagnóstico, como sensibilidad, especificidad y concordancia con procedimientos de referencia.
Debido a las diferencias metodológicas entre las investigaciones, los resultados se interpretaron de
manera descriptiva, sin realizar combinaciones estadísticas ni estimaciones globales de eficacia
diagnóstica.
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Figura 2
Evaluación del riesgo de sesgo de los estudios examinados durante la fase de elegibilidad
3. Resultados
Microorganismos asociados con la vaginosis bacteriana identificados mediante cultivo bacteriano
convencional
Los estudios que emplearon cultivo bacteriano convencional permitieron identificar microorganismos
relacionados con alteraciones del microbiota vaginal y describir sus características microbiológicas.
Entre los hallazgos destacaron los aislamientos de Gardnerella vaginalis, bacterias anaerobias y
microorganismos oportunistas asociados con diferentes formas de vaginitis. La Tabla 3 presenta los
resultados de seis investigaciones, considerando la población estudiada, los microorganismos
identificados y las principales ventajas y limitaciones del procedimiento microbiológico.
Tabla 3
Microorganismos identificados mediante cultivo bacteriano convencional en estudios sobre vaginosis bacteriana y otras
alteraciones vaginales
Autores
País y población
Microorganismos identificados
Ventajas y limitaciones
Shen et al.
(2024)
China. 238 pacientes con
vaginosis bacteriana
positiva para sialidasa.
Gardnerella vaginalis (32,77 %),
bacilos gramnegativos (46,22 %),
Candida spp. (13,45 %) y
Streptococcus agalactiae (7,56 %).
Permitió identificar microorganismos
cultivables y estudiar su
susceptibilidad. Presentó limitaciones
para recuperar determinados
anaerobios.
Enwuru et
al. (2024)
Nigeria. 232 mujeres
embarazadas; edad
media de 28,11 ± 7,08
años.
Gardnerella spp., Bacteroides spp.,
Escherichia coli y Pseudomonas spp.
Permitió recuperar microorganismos
viables y evaluar su susceptibilidad
antimicrobiana. Su alcance dependió
de las condiciones de cultivo.
González-
Mustri et al.
(2023)
México. 121 muestras
cervicovaginales
obtenidas en una
institución de tercer nivel.
Gardnerella vaginalis.
Facilitó el aislamiento bacteriano,
aunque requirió medios y condiciones
específicas para su recuperación.
Rashidifar et
al. (2023)
Irán. 500 pacientes
atendidas en consulta
ginecológica.
Se identificaron 173 pacientes con
infección asociada con Gardnerella
vaginalis.
Permitió estudiar el microorganismo
mediante cultivo y PCR, además de
evaluar su resistencia antimicrobiana.
Bórquez et
al. (2022)
Chile. 127 mujeres
privadas de libertad.
El 53,2 % presentó cultivo positivo;
Gardnerella vaginalis se identificó en
Permitió identificar microorganismos
cultivables y explorar asociaciones
2
1
12 11
1
0 5 10 15 20 25 30
Estudios Observacionales (Robins-i)
Caso clínico (JBI Critical Appraisal Checklist for Case
Reports)
Ensayo clínico (RoB 2- Cochrane)
Alto Moderado Bajo
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el 32,3 % de las participantes.
epidemiológicas, sin caracterizar toda
la comunidad vaginal.
Gizat et al.
(2026)
Etiopía. 261 mujeres con
sospecha de infecciones
de transmisión sexual.
Staphylococcus aureus (28,9 %),
Escherichia coli (26,7 %), Klebsiella
pneumoniae y Pseudomonas
aeruginosa, principalmente en el
análisis de vaginitis aeróbica.
Permitió realizar aislamiento y
pruebas de susceptibilidad. Los
resultados sobre bacterias aeróbicas no
representaron por sí solos la
composición de la vaginosis
bacteriana.
Los resultados mostraron que Gardnerella vaginalis constituyó uno de los microorganismos de mayor
interés en las investigaciones relacionadas con vaginosis bacteriana. Bórquez et al. (2022) identificaron
este microorganismo en el 32,3 % de las participantes, mientras que Rashidifar et al. (2023)
documentaron 173 casos asociados con su presencia entre 500 pacientes evaluadas. Sin embargo, las
diferencias poblacionales y metodológicas impidieron establecer una frecuencia conjunta o considerar
estos resultados como representativos de la población adolescente.
Además de Gardnerella vaginalis, se identificaron microorganismos como Escherichia coli,
Staphylococcus aureus, Streptococcus agalactiae y especies de Pseudomonas y Klebsiella. Estos hallazgos
evidenciaron la diversidad de microorganismos recuperados mediante cultivo, aunque no todos
correspondieron específicamente a vaginosis bacteriana. En particular, los aislamientos aeróbicos
debieron diferenciarse de las bacterias anaerobias habitualmente relacionadas con esta condición,
debido a que ambas alteraciones vaginales presentan características microbiológicas distintas (Gizat et
al., 2026; Shen et al., 2024).
En conjunto, los estudios evidenciaron que el cultivo bacteriano permitió recuperar
microorganismos viables, efectuar su identificación y realizar pruebas de susceptibilidad
antimicrobiana cuando estuvieron disponibles. No obstante, su capacidad de recuperación dependió
de los medios utilizados, las condiciones de incubación y los requerimientos metabólicos de las
especies investigadas. Estas limitaciones restringieron la caracterización integral del microbiota
vaginal y respaldaron la necesidad de analizar otros procedimientos para identificar microorganismos
asociados con disbiosis.
Aplicación de métodos moleculares para la detección de microorganismos asociados con vaginosis
bacteriana
Las investigaciones que incorporaron procedimientos moleculares permitieron examinar diferentes
componentes del microbiota vaginal mediante amplificación de ácidos nucleicos y secuenciación. Los
estudios incluyeron técnicas destinadas a detectar microorganismos específicos y procedimientos
orientados a caracterizar comunidades bacterianas. La Tabla 4 describe seis investigaciones y distingue
los métodos moleculares de la evaluación microscópica convencional mediante la puntuación de
Nugent, utilizada como procedimiento de referencia en determinados estudios.
Tabla 4
Métodos empleados para la identificación y caracterización de microorganismos relacionados con vaginosis bacteriana
Autores
Población
Método utilizado
Principales hallazgos
Mehta et
al. (2023)
436 adolescentes escolares
de Kenia.
Caracterización molecular de la
microbiota vaginal y pruebas
para infecciones de transmisión
sexual.
Se identificaron perfiles microbianos
dominados por lactobacilos y comunidades
asociadas con disbiosis vaginal.
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Sethi et al.
(2024)
3531 muestras clínicas de
mujeres evaluadas por
infecciones vaginales.
Puntuación de Nugent y
procedimientos microbiológicos
complementarios.
Se identificaron asociaciones entre
puntuaciones compatibles con vaginosis
bacteriana e infecciones genitales. Nugent
correspondió a un método microscópico,
no molecular.
Happel et
al. (2023)
33 adolescentes
sudafricanas de 15 a 19
años.
Secuenciación del gen ARNr 16S
y análisis del viroma vaginal.
Se caracterizaron comunidades bacterianas
y se analizaron sus asociaciones con
perfiles virales e indicadores inflamatorios.
Usyk et
al. (2025)
187 mujeres con infección
incidente por Chlamydia
trachomatis y 373 controles.
Caracterización molecular
mediante secuenciación del gen
ARNr 16S.
Se identificaron perfiles microbianos
asociados con vaginosis bacteriana y con la
evolución de la infección por C. trachomatis.
Zulaika et
al. (2026)
Adolescentes escolares de
una cohorte de Kenia.
Secuenciación del gen ARNr
16S.
Se caracterizaron comunidades bacterianas
vaginales y perfiles microbianos asociados
con superficies de copas menstruales.
Lillis et al.
(2023)
Mujeres de 14 años o más
con manifestaciones
compatibles con vaginitis o
vaginosis.
Panel molecular multiplex Xpert
Xpress MVP.
Se obtuvo un desempeño diagnóstico
favorable para la detección de vaginosis
bacteriana, candidiasis y tricomoniasis
frente a los procedimientos comparativos
utilizados.
Los estudios mostraron que las técnicas moleculares permitieron identificar comunidades vaginales
con diferentes niveles de diversidad bacteriana. Mehta et al. (2023) describieron perfiles asociados con
alteraciones del microbiota en adolescentes escolares, mientras que Happel et al. (2023) examinaron la
composición bacteriana y su relación con indicadores virales e inflamatorios. Estos resultados
aportaron información sobre las características del ecosistema vaginal, aunque sus objetivos no se
limitaron exclusivamente a la evaluación diagnóstica de vaginosis bacteriana.
De manera complementaria, Usyk et al. (2025) identificaron perfiles de microbiota relacionados con
la adquisición y evolución de infecciones por Chlamydia trachomatis. Por su parte, Zulaika et al. (2026)
analizaron comunidades bacterianas vaginales y microorganismos asociados con superficies de copas
menstruales. Ambas investigaciones ampliaron el conocimiento sobre la composición de la microbiota,
pero sus resultados no permitieron establecer directamente la superioridad clínica de la secuenciación
frente al cultivo bacteriano convencional.
En el ámbito del diagnóstico molecular dirigido, Lillis et al. (2023) evaluaron un panel multiplex
destinado a identificar microorganismos relacionados con diferentes causas de vaginitis y vaginosis.
Los resultados mostraron un desempeño favorable frente a los procedimientos comparativos
utilizados en el estudio. En contraste, Sethi et al. (2024) emplearon principalmente la puntuación de
Nugent para clasificar alteraciones vaginales, por lo que sus resultados correspondieron a evidencia
sobre diagnóstico microscópico convencional y no sobre detección molecular.
Evidencia científica sobre la utilidad de los métodos moleculares
La aplicación de métodos moleculares permitió diferenciar dos enfoques principales: la caracterización
de comunidades microbianas y la detección dirigida de microorganismos asociados con infecciones
vaginales. Para examinar estas aplicaciones, se sintetizaron cinco investigaciones con información
relevante sobre secuenciación del gen ARNr 16S, perfiles bacterianos y paneles diagnósticos multiplex.
La tabla 5 presenta los procedimientos utilizados, los microorganismos o comunidades evaluados y la
utilidad reportada en cada investigación.
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Tabla 5
Evidencia científica sobre la aplicación de métodos moleculares para la detección y caracterización de microorganismos
asociados con vaginosis bacteriana
Autores
Técnicas moleculares
Evidencia microbiológica
Utilidad reportada
Mehta et
al. (2023)
Secuenciación del gen ARNr 16S
y pruebas moleculares para
infecciones de transmisión
sexual.
Identificación de comunidades dominadas
por Lactobacillus y perfiles asociados con
disbiosis vaginal.
Caracterización de comunidades
bacterianas y análisis de asociaciones con
infecciones genitales.
Happel et
al. (2023)
Secuenciación del gen ARNr 16S
y análisis metagenómico del
viroma.
Caracterización de bacterias relacionadas
con diferentes perfiles de microbiota
vaginal.
Estudio de asociaciones entre microbiota,
virus del papiloma humano e indicadores
inflamatorios.
Usyk et al.
(2025)
Secuenciación del gen ARNr 16S
y clasificación molecular de
comunidades vaginales.
Identificación de perfiles bacterianos
asociados con vaginosis bacteriana
molecular y riesgo de infección por C.
trachomatis.
Análisis de asociaciones entre
composición microbiana, adquisición de
infecciones y evolución clínica.
Zulaika et
al. (2026)
Secuenciación del gen ARNr
16S.
Caracterización de comunidades vaginales
y perfiles bacterianos relacionados con
superficies de copas menstruales.
Evaluación de la composición de la
microbiota y sus asociaciones con
características de las participantes.
Lillis et al.
(2023)
PCR multiplex mediante Xpert
Xpress MVP.
Detección de dianas bacterianas asociadas
con vaginosis bacteriana y
microorganismos relacionados con
candidiasis y tricomoniasis.
Evaluación clínica de una prueba
molecular automatizada para la detección
simultánea de diferentes causas de
vaginitis y vaginosis.
Los hallazgos evidenciaron que la secuenciación del gen ARNr 16S facilitó la caracterización de
comunidades bacterianas vaginales y la identificación de perfiles asociados con estados de disbiosis.
Mehta et al. (2023), Happel et al. (2023) y Zulaika et al. (2026) aportaron información sobre la
distribución de bacterias vaginales en poblaciones adolescentes. Sin embargo, estos resultados
describieron principalmente características microbiológicas y asociaciones, sin constituir
necesariamente evaluaciones directas de sensibilidad y especificidad para diagnosticar vaginosis
bacteriana.
Las investigaciones también mostraron que la composición vaginal pudo relacionarse con otras
condiciones clínicas y microbiológicas. Happel et al. (2023) analizaron las asociaciones entre microbiota
bacteriana, virus del papiloma humano e indicadores inflamatorios, mientras que Usyk et al. (2025)
examinaron perfiles microbianos relacionados con la infección por Chlamydia trachomatis. Estos
hallazgos ampliaron la comprensión de las interacciones del ecosistema vaginal, aunque no
demostraron por sí mismos relaciones causales entre la presencia de determinados microorganismos
y el desarrollo de infecciones.
Por otra parte, Lillis et al. (2023) proporcionaron evidencia sobre la utilidad clínica de un panel
molecular multiplex para evaluar diferentes causas de vaginitis y vaginosis. La prueba permitió
detectar dianas microbiológicas asociadas con vaginosis bacteriana, candidiasis y tricomoniasis
mediante una plataforma automatizada. A diferencia de la secuenciación comunitaria, este
procedimiento estuvo orientado al diagnóstico y permitió examinar indicadores de desempeño frente
a métodos comparativos establecidos en la investigación.
En conjunto, la evidencia mostró que los métodos moleculares ofrecieron aplicaciones diferenciadas
según la técnica utilizada. La secuenciación permitió caracterizar perfiles bacterianos y explorar
asociaciones microbiológicas, mientras que los paneles multiplex proporcionaron resultados dirigidos
a la identificación de condiciones clínicas específicas. Esta distinción resultó relevante para interpretar
su utilidad en adolescentes, debido a que una mayor amplitud en la caracterización microbiana no
implicó necesariamente una mayor exactitud diagnóstica.
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Comparación entre cultivo bacteriano y métodos moleculares para la detección de vaginosis
bacteriana
La comparación de los procedimientos permitió identificar diferencias relacionadas con el fundamento
de cada técnica, el tipo de información obtenida y su aplicación clínica o investigativa. El cultivo
bacteriano se orientó a recuperar microorganismos viables, mientras que los métodos moleculares
permitieron detectar dianas genéticas o caracterizar comunidades bacterianas. La Tabla 6 sintetiza
cinco investigaciones relevantes y distingue los procedimientos utilizados para clasificación
diagnóstica de aquellos destinados a estudiar la composición global del microbiota vaginal.
Tabla 6
Diferencias en las aplicaciones diagnósticas y microbiológicas de los procedimientos convencionales y moleculares
Autores
Diferencias identificadas
Utilidad y alcance de los procedimientos
Mehta et
al. (2023)
La puntuación de Nugent permitió clasificar
alteraciones de la microbiota mediante microscopía,
mientras que la caracterización molecular examinó
perfiles bacterianos.
Nugent aportó información convencional de
clasificación; los métodos moleculares permitieron
describir comunidades vaginales.
Happel et
al. (2023)
La secuenciación permitió analizar la microbiota
bacteriana y el viroma; los procedimientos
convencionales proporcionaron información
complementaria.
La caracterización molecular fue útil para investigar
asociaciones entre microbiota, infección viral y
respuesta inflamatoria.
Usyk et al.
(2025)
La secuenciación del gen ARNr 16S permitió
clasificar perfiles microbianos relacionados con
vaginosis bacteriana molecular.
La caracterización comunitaria aportó información
epidemiológica sobre su asociación con infecciones
por C. trachomatis.
Zulaika et
al. (2026)
La secuenciación permitió examinar comunidades
bacterianas vaginales y asociadas con superficies de
copas menstruales.
Los métodos moleculares facilitaron la caracterización
microbiológica, sin establecer una comparación
directa de exactitud frente al cultivo.
Lillis et al.
(2023)
El panel multiplex permitió detectar
simultáneamente dianas de diferentes causas de
vaginitis y vaginosis frente a procedimientos
comparativos.
La prueba molecular mostró utilidad diagnóstica en el
contexto clínico estudiado, aunque su rendimiento no
representó una comparación universal con todos los
métodos de cultivo.
La evidencia examinada mostró que el cultivo bacteriano convencional mantuvo utilidad para
recuperar microorganismos viables y efectuar estudios de susceptibilidad antimicrobiana. Sin
embargo, su capacidad de detección dependió de las condiciones de laboratorio y de los
requerimientos de crecimiento de cada microorganismo. Estas características limitaron su aplicación
para describir la diversidad total del microbiota vaginal, especialmente cuando se investigaron
especies anaerobias o bacterias con dificultades de recuperación mediante procedimientos
convencionales.
En contraste, los estudios de Mehta et al. (2023), Happel et al. (2023) y Zulaika et al. (2026) mostraron
que las técnicas de secuenciación permitieron caracterizar comunidades bacterianas y diferenciar
perfiles relacionados con el equilibrio o la disbiosis vaginal. La información obtenida amplió la
descripción de la composición microbiana y facilitó el análisis de asociaciones con diferentes
condiciones clínicas. No obstante, estos hallazgos no constituyeron comparaciones directas de
sensibilidad diagnóstica frente al cultivo bacteriano.
Respecto al desempeño diagnóstico, Lillis et al. (2023) aportaron resultados relevantes mediante la
evaluación de un panel molecular multiplex frente a los procedimientos de comparación establecidos.
El estudio mostró que las pruebas moleculares dirigidas pudieron alcanzar indicadores favorables de
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sensibilidad y especificidad para detectar condiciones asociadas con vaginitis y vaginosis. Sin
embargo, la interpretación de estos valores requirió considerar las características de la población, los
microorganismos incluidos en el panel y los estándares utilizados.
En relación con la especificidad microbiológica, las técnicas moleculares permitieron identificar
secuencias genéticas correspondientes a microorganismos previamente definidos o clasificar
comunidades bacterianas mediante secuenciación. Esta capacidad contribuyó a reconocer perfiles que
no podían caracterizarse completamente mediante cultivo convencional. Sin embargo, la detección de
material genético no demostró necesariamente la viabilidad bacteriana ni confirmó por sí sola la
presencia de enfermedad, por lo que los resultados requirieron interpretación clínica y microbiológica.
Finalmente, la evidencia indicó que la selección del procedimiento dependió del propósito
diagnóstico o investigativo. El cultivo bacteriano proporcionó información sobre microorganismos
viables y susceptibilidad antimicrobiana, mientras que la secuenciación permitió estudiar la diversidad
de comunidades vaginales. Los paneles moleculares multiplex ofrecieron aplicaciones diagnósticas
específicas mediante la detección simultánea de diferentes dianas. Por tanto, no fue posible establecer
la superioridad general de un método sobre otro a partir de la evidencia heterogénea presentada en
los estudios seleccionados.
4. Discusión
Los resultados evidenciaron que la vaginosis bacteriana constituye una alteración compleja de la
comunidad microbiana vaginal, más que una infección atribuible exclusivamente a un microorganismo
específico. Este hallazgo coincidió con Bradshaw et al. (2025), quienes describieron esta condición como
un proceso de disbiosis caracterizado por la reducción de bacterias protectoras y el predominio de
microorganismos anaerobios. No obstante, la identificación de bacterias oportunistas en los estudios
revisados también respondió a la inclusión de investigaciones sobre otras formas de vaginitis, por lo que
su presencia no debió interpretarse como evidencia específica de vaginosis bacteriana.
La identificación recurrente de Gardnerella vaginalis mediante cultivo bacteriano coincidió con los
antecedentes que reconocieron su relevancia en las alteraciones de la microbiota vaginal. Shen et al.
(2024), González-Mustri et al. (2023), Rashidifar et al. (2023) y Bórquez et al. (2022) documentaron su
presencia en diferentes contextos clínicos. Sin embargo, la detección de esta especie no constituyó un
criterio diagnóstico suficiente, debido a que su significado clínico dependió de la composición
bacteriana, los microorganismos coexistentes y los procedimientos empleados para identificar la
disbiosis vaginal.
Desde la perspectiva del cultivo bacteriano convencional, los hallazgos respaldaron su utilidad para
recuperar microorganismos viables y realizar pruebas de susceptibilidad antimicrobiana. Shen et al.
(2024) y Enwuru et al. (2024) documentaron la identificación de aislamientos bacterianos y su
caracterización fenotípica. No obstante, el cultivo presentó limitaciones para recuperar determinadas
especies anaerobias y microorganismos con requerimientos especiales de crecimiento. Por
consiguiente, su utilidad para estudiar bacterias específicas no implicó que pudiera establecer, de
manera independiente, el diagnóstico de una alteración polimicrobiana como la vaginosis bacteriana.
En relación con los métodos moleculares, los resultados mostraron que estas herramientas
ampliaron las posibilidades de identificación y caracterización de microorganismos asociados con
disbiosis vaginal. Savicheva (2024) destacó la utilidad de las pruebas basadas en amplificación de
ácidos nucleicos para complementar los procedimientos diagnósticos convencionales. Asimismo,
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Mehta et al. (2023), Happel et al. (2023) y Zulaika et al. (2026) examinaron diferentes comunidades
bacterianas mediante técnicas de secuenciación. Sin embargo, fue necesario distinguir entre la
detección molecular dirigida y la caracterización global de la microbiota, debido a que ambas
aproximaciones respondieron a propósitos analíticos diferentes.
Los hallazgos relacionados con adolescentes adquirieron relevancia por las características biológicas
y reproductivas propias de esta etapa. Happel et al. (2023) caracterizaron la microbiota cervicovaginal
de adolescentes sudafricanas, mientras que Usyk et al. (2025) identificaron asociaciones entre
determinados perfiles microbianos y la adquisición de infecciones por Chlamydia trachomatis. No
obstante, las diferencias entre las poblaciones estudiadas limitaron la extrapolación de los resultados,
particularmente cuando las investigaciones incluyeron mujeres adultas o cohortes mixtas sin presentar
información diagnóstica independiente para las participantes adolescentes.
Al comparar los procedimientos microbiológicos y moleculares, la evidencia sugirió que sus
aplicaciones fueron complementarias, aunque estuvieron orientadas a objetivos diferentes. El cultivo
bacteriano permitió recuperar microorganismos viables y evaluar características fenotípicas, mientras
que los métodos moleculares facilitaron la identificación de dianas genéticas y la caracterización de
comunidades bacterianas. Esta complementariedad no permitió establecer una superioridad diagnóstica
general, debido a que las investigaciones utilizaron poblaciones, procedimientos y estándares de
referencia diferentes, y pocas realizaron comparaciones directas entre ambas metodologías.
El desempeño clínico de los métodos moleculares también dependió de la técnica empleada y de
los microorganismos incluidos en cada ensayo. Lillis et al. (2023) documentaron resultados favorables
mediante un panel multiplex para la identificación de diferentes causas de vaginitis y vaginosis, lo que
coincidió con la utilidad diagnóstica descrita por Savicheva (2024). Sin embargo, la sensibilidad y
especificidad de un ensayo dirigido no debieron generalizarse a todos los procedimientos moleculares,
especialmente a la secuenciación del gen ARNr 16S, cuya finalidad principal fue caracterizar la
composición de las comunidades microbianas.
Desde una perspectiva clínica, los hallazgos indicaron que la identificación de microorganismos
específicos debía interpretarse conjuntamente con los procedimientos diagnósticos y las características
de la microbiota vaginal. Aunque Gardnerella vaginalis constituyó un microorganismo relevante, su
detección aislada no permitió establecer la presencia de vaginosis bacteriana. Por ello, los criterios de
Amsel y la puntuación de Nugent conservaron su importancia como procedimientos convencionales,
mientras que las pruebas moleculares ofrecieron alternativas de identificación y caracterización cuya
aplicación dependió de la disponibilidad tecnológica, el contexto clínico y el propósito de la evaluación.
En conjunto, la revisión permitió identificar aportes diferenciados del cultivo bacteriano y los
métodos moleculares para el estudio de la vaginosis bacteriana. La principal contribución consistió en
distinguir la recuperación de microorganismos viables, la caracterización de comunidades bacterianas
y el desempeño de pruebas diagnósticas dirigidas como dimensiones que no debían considerarse
equivalentes. No obstante, la evidencia disponible resultó insuficiente para determinar qué
procedimiento presentó mayor exactitud diagnóstica específicamente en adolescentes, debido a la
heterogeneidad metodológica y a la limitada disponibilidad de comparaciones directas.
Para futuras investigaciones, se recomendó desarrollar estudios comparativos que evaluaran
directamente el cultivo bacteriano y los métodos moleculares en poblaciones adolescentes claramente
definidas. Estas investigaciones deberían utilizar estándares diagnósticos explícitos, describir los
microorganismos evaluados y presentar indicadores de sensibilidad, especificidad y concordancia con
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sus respectivos intervalos de confianza. Asimismo, resultaría pertinente analizar las variaciones de la
microbiota según características clínicas y sociodemográficas, con el propósito de fortalecer la
evidencia sobre la utilidad de cada procedimiento en escenarios de atención e investigación.
Limitaciones
La revisión presentó limitaciones relacionadas con la heterogeneidad de las poblaciones, los diseños
metodológicos y los procedimientos diagnósticos empleados. Algunos estudios incluyeron
adolescentes y mujeres adultas sin proporcionar resultados diferenciados por grupos de edad, lo que
restringió la interpretación específica para la población de interés. Además, determinadas
investigaciones examinaron otras alteraciones vaginales o caracterizaron comunidades microbianas
sin evaluar directamente la exactitud diagnóstica de los procedimientos, situación que limitó la
comparación entre cultivo bacteriano y métodos moleculares.
Otra limitación correspondió a la escasa disponibilidad de estudios que aplicaran ambas técnicas
sobre muestras comparables y utilizaran los mismos estándares de referencia. Esta situación impidió
establecer diferencias cuantitativas consistentes de sensibilidad y especificidad. Asimismo, la inclusión
exclusiva de investigaciones clasificadas con bajo riesgo de sesgo restringió el conjunto de evidencia
analizada y pudo reducir la diversidad de diseños y contextos representados. Por estas razones, los
hallazgos se interpretaron mediante una síntesis descriptiva y no permitieron establecer conclusiones
generalizables sobre la superioridad de un método diagnóstico.
5. Conclusiones
El cultivo bacteriano permitió identificar Gardnerella vaginalis como uno de los principales
microorganismos asociados con alteraciones de la microbiota vaginal, además de especies como
Streptococcus agalactiae, Escherichia coli, Pseudomonas spp. y Staphylococcus aureus. Sin embargo, estos
últimos microorganismos también se relacionaron con otras formas de vaginitis, por lo que su
aislamiento no confirmó necesariamente vaginosis bacteriana. El cultivo permitió recuperar
microorganismos viables y evaluar características fenotípicas, aunque presentó limitaciones para
identificar especies anaerobias y de crecimiento exigente.
Los métodos moleculares, como PCR, PCR multiplex y secuenciación del gen ARNr 16S,
permitieron detectar microorganismos asociados con disbiosis vaginal y caracterizar diferentes perfiles
de microbiota. Gardnerella vaginalis se mantuvo como un microorganismo relevante; sin embargo, los
hallazgos evidenciaron que la vaginosis bacteriana involucró modificaciones en la composición de las
comunidades microbianas y no exclusivamente la presencia de una especie determinada. Estas
herramientas ampliaron las posibilidades de identificación microbiológica, aunque su utilidad
dependió del procedimiento empleado y de su finalidad diagnóstica o investigativa.
El cultivo bacteriano y los métodos moleculares presentaron aplicaciones diferenciadas para el
estudio de la vaginosis bacteriana. El primero permitió recuperar microorganismos viables, mientras
que los segundos facilitaron la detección de dianas genéticas y la caracterización de comunidades
bacterianas. No obstante, la heterogeneidad metodológica, la limitada evidencia específica en
adolescentes y la escasez de comparaciones directas impidieron establecer diferencias concluyentes de
sensibilidad y especificidad entre ambos procedimientos. Por tanto, su utilidad se interpretó según el
objetivo de evaluación, reconociendo su complementariedad con los criterios diagnósticos
convencionales.
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Transparencia
Conflicto de interés
Los autores declaran que no existen conflictos de interés de naturaleza alguna como parte de la
presente investigación.
Fuente de financiamiento
Los autores financiaron completamente la investigación.
Contribución de autoría
Paco Fernando Proaño Fiallos: Conceptualización, metodología, software, análisis formal,
investigación, gestión de datos, visualización, redacción - preparación del borrador original, redacción
- revisión y edición, financiamiento, administración del proyecto, recursos.
Carlos Iván Peñafiel-Méndez: Conceptualización, metodología, software, validación, gestión de datos,
redacción - revisión y edición, financiamiento, administración del proyecto, recursos, supervisión.
Los autores contribuyeron activamente en el análisis de los resultados, revisión y aprobación del
manuscrito final.