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Estudios de Sostenibilidad y Desarrollo
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513
Artículo de revisión
Concentración territorial del tejido empresarial formal en los
departamentos de Bolivia
Territorial concentration of the formal business fabric in the departments of
Bolivia
Gabriel Chambi-Mejía*
Universidad Técnica de Oruro
Oruro - Bolivia
gabrielchambi72@gmail.com
https://orcid.org/0009-0001-6483-8983
*Correspondencia:
gabrielchambi72@gmail.com
Cómo citar este artículo:
Chambi-Mejía, G. (2026). Concentración
territorial del tejido empresarial formal en
los departamentos de Bolivia. Esprint
Investigación, 5(Esp.1), 513-534.
https://doi.org/10.61347/ei.v5iEsp.1.363
Recibido: 30 de junio de 2026
Aceptado: 3 de agosto de 2026
Publicado: 17 de agosto de 2026
Resumen: La distribución territorial del aparato productivo boliviano ha sido analizada
tradicionalmente a partir del producto departamental, con menor atención a la
configuración espacial del tejido empresarial formal. El objetivo del estudio fue medir y
caracterizar la concentración territorial de la base empresarial vigente en los nueve
departamentos de Bolivia y contrastar su distribución con la del producto interno bruto
departamental. Se empleó un enfoque cuantitativo, con diseño no experimental y alcance
descriptivo-
comparativo, utilizando información del registro de comercio
correspondiente a octubre de 2025 y datos del PIB departamental de 2024. El análisis
incluyó razones de concentración, índice de Herfindahl-Hirschman, coeficiente de Gini,
cociente de localización y correlación de rangos de Spearman. La base empresarial
alcanzó 397.073 unidades económicas, con un IHH de 2.220,82 puntos, un CR3 de 77,43
% y un coeficiente de Gini de 0,4993. La industria manufacturera presentó una
concentración superior, con un IHH de 2.375,10 y un Gini de 0,5324. Las empresas
unipersonales representaron 77,50 % del total, mientras que las sociedades anónimas
alcanzaron 1,00 %. La correlación entre los ordenamientos empresarial y productivo fue
de 0,90. Se concluyó que la base empresarial formal presentó una distribución territorial
más concentrada que la del producto interno bruto departamental, aunque ambas
estructuras mostraron una elevada correspondencia espacial.
Palabras clave: D
esarrollo regional, distribución geográfica, empresa privada,
estadística económica, industria manufacturera.
Abstract: The territorial distribution of Bolivia’s productive structure has traditionally been
analyzed on the basis of departmental output, with less attention paid to the spatial configuration
of the formal business fabric. The objective of this study was to measure and characterize the
territorial concentration of the active business base across Bolivia’s nine departments and to
compare its distribution with that of departmental gross domestic product. A quantitative
approach was employed, using a non-experimental design and a descriptive-comparative scope,
based on business registry data from October 2025 and departmental GDP data from 2024. The
analysis included concentration ratios, the Herfindahl-Hirschman Index, the Gini coefficient, the
location quotient, and Spearman’s rank correlation. The business base comprised 397,073
economic units, with an HHI of 2,220.82 points, a CR3 of 77.43%, and a Gini coefficient of
0.4993. Manufacturing showed a higher degree of concentration, with an HHI of 2,375.10 and a
Gini coefficient of 0.5324. Sole proprietorships accounted for 77.50% of the total, whereas
corporations represented 1.00%. The correlation between the business and output rankings was
0.90. It was concluded that the formal business base exhibited a more territorially concentrated
distribution than departmental gross domestic product, although both structures showed a high
degree of spatial correspondence.
Keywords: Economic statistics, geographical distribution, manufacturing industry, private
enterprise, regional development.
Copyright: Derechos de autor 2026 Gabriel
Chambi-Mejía.
Esta obra está bajo una licencia internacional
Creative Commons Atribución-
NoComercial 4.0.
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1. Introducción
La distribución del aparato productivo dentro de un país rara vez es uniforme, ya que las diferencias
territoriales en capacidades productivas, infraestructura, especialización económica y articulación
institucional condicionan el desempeño regional (Díez et al., 2025; González, 2021; Rodríguez et al.,
2021). En Bolivia, estas asimetrías han sido abordadas principalmente a partir del producto interno
bruto departamental y de la estructura sectorial de la economía; sin embargo, el análisis directo del
tejido empresarial formal y de su concentración territorial ha recibido menor atención. Esta distinción
resulta relevante porque el producto mide el resultado de la actividad económica, mientras que el
registro empresarial permite identificar las unidades económicas que la ejecutan, su forma jurídica, su
actividad y su localización.
El Servicio Plurinacional de Registro de Comercio (SEPREC) publica información estadística
periódica sobre la base empresarial vigente, desagregada por departamento, tipo societario, actividad
económica e industria manufacturera (Servicio Plurinacional de Registro de Comercio [SEPREC],
2025). Esta fuente permite observar la configuración territorial del tejido empresarial formal con un
nivel de detalle que facilita el análisis de diferencias entre departamentos y constituye el principal
insumo empírico del presente estudio.
Los datos recientes evidencian una expansión de la base empresarial formal, pero también una
elevada concentración territorial y societaria. Entre marzo de 2022 y octubre de 2025, la base
empresarial pasó de 355.335 a 397.073 unidades económicas, lo que representó un crecimiento de
11,7 % (SEPREC, 2025). A octubre de 2025, las empresas unipersonales representaron el 77,5 % del
total, mientras que las sociedades anónimas alcanzaron aproximadamente el 1,0 %. Además, La Paz,
Santa Cruz y Cochabamba concentraron la mayor proporción de unidades económicas registradas,
tendencia que también se observó en los nuevos emprendimientos formalizados durante 2025
(Zenteno, 2025).
La literatura sobre desarrollo regional en América Latina ha destacado que las diferencias
territoriales responden a múltiples factores vinculados con capacidades institucionales, estructura
productiva, competitividad y especialización económica (Díez et al., 2025; González, 2021; Rodríguez
et al., 2021). En Bolivia, los estudios disponibles han examinado la estructura productiva y los
encadenamientos sectoriales a escala nacional (Vargas & Torrez-Callisaya, 2024), así como las
particularidades territoriales del desarrollo rural (Subieta, 2023). No obstante, existe menor evidencia
sobre la distribución territorial del tejido empresarial formal mediante indicadores específicos de
concentración y su relación con la distribución departamental del producto.
La pertinencia de este análisis se refuerza por las características de la estructura económica
boliviana, donde la informalidad continúa teniendo una presencia significativa en el mercado laboral
y condiciona los procesos de formalización empresarial (Organización Internacional del Trabajo, 2023;
Martínez et al., 2022). A ello se suma que la empresarialidad y el emprendimiento presentan dinámicas
diferenciadas según el contexto territorial, la escala de las unidades económicas y las oportunidades
regionales disponibles (Parra, 2013; Guzmán, 2026). En este escenario, conocer la distribución espacial
de las empresas formales permite aproximarse a las capacidades económicas territoriales desde una
perspectiva distinta a la proporcionada exclusivamente por el producto interno bruto.
En consecuencia, el objetivo de esta investigación consiste en medir y caracterizar la concentración
territorial del tejido empresarial formal en los nueve departamentos de Bolivia, a partir de la base
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empresarial vigente del registro de comercio, y contrastar el patrón resultante con la distribución
departamental del producto interno bruto. De este objetivo se derivan tres preguntas de investigación:
¿cuál es el grado de concentración territorial de las unidades económicas formalmente registradas?,
¿cómo varía esa concentración según el tipo societario y la rama de actividad?, y ¿en qué medida el
ordenamiento departamental derivado del registro empresarial coincide con el que resulta de la
distribución del producto?
El trabajo se organiza en cinco secciones. Tras esta introducción, la metodología describe el diseño
del estudio, las fuentes de información, las variables y los procedimientos de cálculo. Posteriormente,
los resultados presentan las medidas de concentración obtenidas y sus principales desagregaciones. La
discusión contrasta los hallazgos con la evidencia disponible sobre estructura productiva,
competitividad y desarrollo territorial, mientras que las conclusiones sintetizan los principales aportes,
implicaciones y limitaciones de la investigación.
2. Metodología
Enfoque y diseño de la investigación
El estudio se desarrolló bajo un enfoque cuantitativo y adoptó un diseño no experimental, debido a
que las variables se analizaron a partir de registros administrativos existentes, sin intervención ni
manipulación por parte de los investigadores. Su alcance fue descriptivo-comparativo, puesto que se
caracterizó la distribución territorial del tejido empresarial formal y se contrastó su patrón de
concentración con la distribución departamental del producto interno bruto.
De manera complementaria, se empleó el coeficiente de correlación de rangos de Spearman para
determinar el grado de correspondencia entre los ordenamientos departamentales derivados de ambas
distribuciones. El análisis fue transversal para las medidas de concentración calculadas con el corte de
octubre de 2025, mientras que el componente temporal se utilizó únicamente para describir la
evolución reciente de la base empresarial durante el período considerado.
Para evaluar la concentración territorial se utilizaron el índice de Herfindahl-Hirschman, el
coeficiente de Gini y la curva de Lorenz, debido a que estos indicadores permitieron sintetizar y
comparar la distribución de las unidades económicas entre los departamentos. Particularmente, el
coeficiente de Gini y la curva de Lorenz han sido empleados conjuntamente para evaluar
distribuciones desiguales y contrastar diferentes niveles de concentración (Restrepo et al., 2024).
La utilización combinada de estos indicadores permitió analizar la concentración empresarial desde
perspectivas complementarias y comparar la consistencia de los resultados obtenidos. De esta manera,
el índice de Herfindahl-Hirschman permitió identificar el grado de concentración territorial, mientras
que el coeficiente de Gini y la curva de Lorenz facilitaron la evaluación de las desigualdades existentes
en la distribución departamental de las unidades económicas.
Unidad de análisis, universo y período de estudio
La unidad de análisis correspondió al departamento y el universo estuvo conformado por los nueve
departamentos del Estado Plurinacional de Bolivia. Debido a que se trabajó con la totalidad de las
unidades territoriales que integran el nivel departamental, no se aplicaron procedimientos de
muestreo. Los indicadores de concentración se calcularon, por tanto, sobre el conjunto completo de
departamentos considerados en el estudio.
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El período analizado comprendió desde 2022 hasta octubre de 2025, de acuerdo con la
disponibilidad de información estadística publicada por el Servicio Plurinacional de Registro de
Comercio. Para el análisis principal se utilizó el corte correspondiente a octubre de 2025, período en el
cual la base empresarial alcanzó 397.073 unidades económicas registradas a escala nacional (Servicio
Plurinacional de Registro de Comercio [SEPREC] 2025; MDPRyA, 2025).
El componente temporal se empleó únicamente para contextualizar la evolución reciente de la base
empresarial. De acuerdo con la información oficial, esta pasó de 355.335 unidades económicas en
marzo de 2022 a 397.073 en octubre de 2025, lo que representó un incremento de 11,7 % durante el
período reportado por SEPREC (2025). Las medidas de concentración se calcularon exclusivamente
con los datos correspondientes al último corte disponible.
Fuentes de datos y definición de variables
La investigación utilizó datos secundarios procedentes de registros administrativos y estadísticas
oficiales de instituciones públicas bolivianas. La información relacionada con la base empresarial
vigente, el tipo societario y la actividad económica se obtuvo de los boletines estadísticos publicados
por SEPREC, mientras que los datos correspondientes al producto interno bruto departamental fueron
obtenidos de las estadísticas oficiales del Instituto Nacional de Estadística.
La información empresarial utilizada correspondió al registro de unidades económicas con
matrícula de comercio vigente y permitió identificar su distribución por departamento, forma jurídica
y actividad económica. Por su parte, la información del producto interno bruto departamental se
empleó como variable de contraste para determinar en qué medida la distribución territorial de la
actividad empresarial coincidió con la participación económica de cada departamento (Instituto
Nacional de Estadística [INE], 2025).
Adicionalmente, se incorporó la población departamental con el propósito de disponer de una
variable de referencia territorial para los análisis complementarios. Esta información procedió del
Censo de Población y Vivienda 2024 del INE. La Tabla 1 presenta las variables consideradas en el
estudio, su definición operativa, unidad de medida y fuente de procedencia.
Tabla 1
Variables, definición operativa y fuentes de información
Variable Definición operativa Unidad de medida Fuente
Base empresarial
vigente
Unidades económicas con matrícula de comercio
vigente registradas en cada departamento
Número de unidades
económicas
SEPREC (2025)
Tipo societario
Forma jurídica adoptada por las unidades
económicas registradas
Número y porcentaje SEPREC (2025)
Actividad
económica
Rama de actividad declarada por las unidades
económicas en el registro de comercio
Número y porcentaje SEPREC (2025)
Producto interno
bruto
departamental
Valor de la producción final atribuida a las
unidades residentes en cada departamento
Miles de bolivianos
corrientes
INE (2025)
Población
departamental
Número de habitantes registrado en cada
departamento
Número de
habitantes
Población y Vivienda
2024
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Alcance de las variables
La variable principal correspondió a la base empresarial vigente, definida como el número de unidades
económicas con matrícula de comercio activa en cada departamento. Esta variable no representó el
volumen de capital, ventas o producción de las empresas, sino la presencia y distribución territorial
del tejido empresarial formal. En consecuencia, su interpretación se orientó a caracterizar la densidad
empresarial registrada y no la magnitud económica de las unidades analizadas.
Dentro del agregado, cada unidad económica tuvo el mismo peso, independientemente de su
tamaño o forma jurídica; por tanto, una empresa unipersonal y una sociedad anónima contabilizaron
una unidad cada una. Para complementar esta limitación, el análisis se desagregó por tipo societario,
lo que permitió identificar diferencias en la composición jurídica del tejido empresarial y distinguir la
predominancia de unidades unipersonales frente a estructuras societarias de mayor complejidad.
El producto interno bruto departamental presentó una restricción relacionada con la disponibilidad
temporal de la información. De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística (INE, 2024), su
publicación registró un rezago aproximado respecto del cierre de cada gestión, debido al proceso de
recopilación y procesamiento de información procedente de las unidades productivas del país. Al
momento de realizar el estudio, la última gestión disponible correspondió a 2024 y presentó carácter
preliminar.
En consecuencia, el contraste se efectuó entre la base empresarial correspondiente a octubre de 2025
y el producto interno bruto departamental de 2024. Este desfase temporal fue considerado una
limitación del estudio y se tuvo presente durante la interpretación de los resultados. No obstante, la
serie 20172024 publicada por el INE mostró una relativa estabilidad en las participaciones
departamentales del producto, lo que permitió utilizar el último dato disponible como referencia
comparativa (INE, 2025).
Procedimiento de cálculo y técnicas de análisis
El procesamiento de los datos se desarrolló en tres etapas. En la primera se extrajeron las cifras
departamentales de los boletines de información estadística de SEPREC y de los cuadros oficiales del
INE. Posteriormente, se construyó una matriz de datos integrada por nueve filas correspondientes a
los departamentos y por las columnas necesarias para representar las variables y desagregaciones
consideradas.
En la segunda etapa se calcularon las participaciones departamentales y los indicadores
seleccionados para caracterizar la concentración y especialización territorial. Se estimaron la
participación departamental, la razón de concentración de los tres departamentos con mayor peso
(CR3), el índice de Herfindahl-Hirschman (IHH), el coeficiente de Gini, la curva de Lorenz y el cociente
de localización (LQ). La Tabla 2 presenta las expresiones utilizadas y sus criterios de interpretación.
En la tercera etapa se comparó la distribución territorial de la base empresarial con la
correspondiente al producto interno bruto departamental. Para ello, los nueve departamentos se
ordenaron de acuerdo con su participación relativa en cada variable y se calculó el coeficiente de
correlación de rangos de Spearman. Este procedimiento permitió determinar el grado de
correspondencia entre ambos ordenamientos territoriales.
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Tabla 2
Indicadores empleados, expresiones de cálculo e interpretación
Indicador Expresión de cálculo Interpretación
Participación
departamental
(s_i=x_i/X), donde (x_i) representó el valor del
departamento (i) y (X) el total nacional
Representó el peso relativo de cada
departamento respecto del total
nacional
Razón de
concentración de los
tres mayores (CR3)
(CR3=s_1+s_2+s_3), con las participaciones ordenadas
de mayor a menor
Indicó la proporción del total
concentrada en los tres departamentos
con mayor participación
Índice de Herfindahl-
Hirschman (IHH)
(IHH=\sum_{i=1}^{n}s_i^2), expresado en base 10.000
Valores más elevados indicaron una
mayor concentración; adicionalmente,
se calculó su versión normalizada
Coeficiente de Gini
Relación entre el área comprendida entre la línea de
equidistribución y la curva de Lorenz y el área total
bajo la línea de equidistribución
Valores próximos a 0 indicaron mayor
igualdad y valores próximos a 1,
mayor concentración
Cociente de
localización (LQ)
(LQ_{ij}=(x_{ij}/x_i)/(X_j/X))
Valores superiores a 1 indicaron una
especialización relativa del
departamento (i) en la actividad (j)
Coeficiente de
correlación de rangos
de Spearman
Correlación entre los rangos departamentales
obtenidos para la base empresarial y el producto
interno bruto
Permitió establecer el grado de
correspondencia entre ambos
ordenamientos
Nota. Elaboración propia a partir de indicadores de concentración, desigualdad y especialización territorial empleados en el análisis regional.
La combinación de indicadores respondió a que cada uno permitió examinar una dimensión distinta
de la distribución territorial analizada. La razón de concentración permitió identificar el peso
acumulado de los departamentos con mayor participación, mientras que el índice de Herfindahl-
Hirschman incorporó la totalidad de las unidades territoriales y otorgó mayor ponderación a las
participaciones elevadas. Por su parte, el coeficiente de Gini permitió describir el grado de desigualdad
de la distribución completa.
El cociente de localización se utilizó con una finalidad diferente, debido a que no midió la
concentración agregada de las unidades económicas, sino la especialización relativa de cada
departamento según rama de actividad. De esta manera, su incorporación permitió complementar los
indicadores de concentración territorial mediante la identificación de actividades con una presencia
relativa superior o inferior a la estructura observada en el conjunto nacional.
En este estudio, el índice de Herfindahl-Hirschman no se interpretó como una medida de
concentración de mercado entre empresas competidoras, sino como un indicador de concentración
territorial. Su aplicación permitió estimar el grado en que la base empresarial formal se distribuyó de
manera uniforme o concentrada entre los nueve departamentos, a partir de la participación relativa de
cada uno respecto del total nacional de unidades económicas registradas.
Los cálculos se realizaron mediante una hoja de cálculo, debido a que los procedimientos empleados
correspondieron principalmente a operaciones aritméticas, construcción de participaciones relativas y
estimación de indicadores de concentración y especialización. Los resultados se expresaron con dos
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decimales y se adoptó el punto como separador decimal. Para favorecer la reproducibilidad, cada dato
utilizado se vinculó con el boletín o cuadro estadístico específico del cual fue extraído, identificando el
período correspondiente.
El estudio presentó dos limitaciones principales. La primera estuvo relacionada con el alcance del
registro de comercio, debido a que este incorporó únicamente unidades económicas formalizadas. En
consecuencia, la actividad informal quedó fuera de la medición, aspecto particularmente relevante en
el contexto boliviano por la elevada participación de la ocupación informal en el mercado laboral
(Organización Internacional del Trabajo [OIT], 2023).
Esta restricción implicó que los resultados debieron interpretarse como una caracterización del
tejido empresarial formal y no como una representación integral de la actividad económica
departamental. La segunda limitación se relacionó con la extensión temporal de la información
disponible, la cual restringió el análisis de tendencias de largo plazo. Por ello, los resultados
describieron principalmente la configuración reciente de la base empresarial y sus variaciones en el
período analizado.
3. Resultados
Distribución departamental de la base empresarial vigente
Al 31 de octubre de 2025, el registro de comercio contabilizó 397.073 unidades económicas con
matrícula vigente en el territorio nacional. Esta cifra representó un incremento de 11,75 % respecto de
las 355.335 unidades registradas al 31 de marzo de 2022, equivalente a 41.738 unidades adicionales
incorporadas a la base empresarial formal durante el período analizado (SEPREC, 2025).
La distribución territorial de las unidades económicas evidenció diferencias importantes entre los
nueve departamentos. La tabla 3 presenta el número de unidades registradas, su participación
porcentual en el total nacional y la participación acumulada, ordenadas de manera descendente según
el peso relativo de cada departamento.
Tabla 3
Base empresarial vigente según departamento, octubre de 2025
Departamento
Unidades económicas Participación (%) Participación acumulada (%)
La Paz
122.705 30,90 30,90
Santa Cruz
118.749 29,91 60,81
Cochabamba
66.002 16,62 77,43
Tarija
19.517 4,92 82,35
Oruro 18.552 4,67 87,02
Potosí 18.233 4,59 91,61
Chuquisaca
16.246 4,09 95,70
Beni
12.619 3,18 98,88
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Pando
4.450 1,12 100,00
Total nacional
397.073 100,00
Nota. Elaboración propia con datos de SEPREC (2025); Las participaciones acumuladas se calcularon a partir del ordenamiento descendente
de los departamentos.
La Paz presentó la mayor participación en la base empresarial nacional, con 30,90 %, seguida de
Santa Cruz con 29,91 %. La diferencia entre ambos departamentos fue de 3.956 unidades económicas,
lo que evidenció una distribución relativamente próxima entre las dos principales concentraciones
empresariales. Cochabamba ocupó el tercer lugar con 66.002 unidades, equivalentes al 16,62 % del total
nacional.
En conjunto, La Paz, Santa Cruz y Cochabamba concentraron el 77,43 % de las unidades económicas
vigentes. En contraste, los seis departamentos restantes reunieron únicamente el 22,57 % del total, con
participaciones individuales comprendidas entre 4,92 % en Tarija y 1,12 % en Pando. Esta distribución
evidenció una marcada concentración territorial de la base empresarial en los tres departamentos con
mayor participación.
La diferencia entre los extremos de la distribución también mostró la magnitud de la concentración
observada. La Paz registró 122.705 unidades económicas, frente a las 4.450 identificadas en Pando, lo
que representó una relación aproximada de 27,6 a 1. Esta brecha reflejó diferencias sustanciales en la
presencia territorial de unidades económicas formalmente registradas entre los departamentos.
La distribución acumulada mostró que los tres departamentos con mayor participación
concentraron más de tres cuartas partes de la base empresarial nacional. Por su parte, los seis
departamentos restantes, que constituyeron dos tercios de las unidades territoriales del país,
concentraron menos de una cuarta parte del total registrado. La Figura 1 presenta gráficamente este
patrón de distribución.
Figura 1
Distribución departamental de la base empresarial vigente, octubre de 2025
Nota. Elaboración propia con datos de SEPREC (2025).
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Medidas de concentración territorial
Los indicadores calculados confirmaron la concentración territorial observada en la distribución
departamental y permitieron cuantificar su magnitud mediante diferentes medidas. La tabla 4 presenta
los resultados obtenidos para la base empresarial total y para la industria manufacturera, junto con los
rangos teóricos correspondientes a una distribución conformada por nueve departamentos.
Tabla 4
Indicadores de concentración territorial de la base empresarial, octubre de 2025
Indicador
Base empresarial
total
Industria
manufacturera
Rango
teórico
Razón de concentración del mayor departamento (CR1) 30,90 31,64 11,11–100
Razón de concentración de los tres mayores (CR3) 77,43 81,24 33,33–100
Índice de Herfindahl-Hirschman (IHH) 2.220,80 2.375,10
1.111,11–
10.000
Índice de Herfindahl-Hirschman normalizado 0,1248 0,1422 0–1
Coeficiente de Gini 0,4993 0,5324 0–1
Nota. Elaboración propia con datos de SEPREC (2025). El valor mínimo del índice de Herfindahl-Hirschman para una distribución uniforme
entre nueve departamentos correspondió a 1.111,11 puntos.
Para la base empresarial total, la razón de concentración del departamento con mayor participación
alcanzó 30,90 %, mientras que los tres departamentos principales reunieron 77,43 % del total. El índice
de Herfindahl-Hirschman fue de 2.220,80 puntos, valor aproximadamente dos veces superior al
mínimo teórico de una distribución uniforme entre nueve departamentos. Su versión normalizada
alcanzó 0,1248.
El coeficiente de Gini fue de 0,4993, lo que evidenció una distribución desigual de las unidades
económicas entre los departamentos. Este resultado fue consistente con los valores obtenidos mediante
CR3 e IHH, debido a que una proporción elevada de la base empresarial se concentró en un reducido
número de unidades territoriales. La convergencia entre los indicadores reforzó la identificación de un
patrón territorial concentrado.
La industria manufacturera presentó una concentración ligeramente superior a la observada en el
conjunto de la base empresarial. El CR3 aumentó de 77,43 % a 81,24 %, mientras que el IHH pasó de
2.220,80 a 2.375,10 puntos y el coeficiente de Gini de 0,4993 a 0,5324. Estos resultados mostraron que
las unidades económicas manufactureras estuvieron más concentradas territorialmente que la base
empresarial considerada en su conjunto.
La curva de Lorenz complementó estos resultados al mostrar la separación entre la distribución
observada y la línea de equidistribución. Pando, Beni y Chuquisaca, correspondientes al tercio de
departamentos con menor número de unidades registradas, acumularon únicamente 8,39 % de la base
empresarial. Al incorporar a Potosí, Oruro y Tarija, los seis departamentos de menor participación
alcanzaron en conjunto 22,57 % del total.
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Figura 2
Curva de Lorenz de la distribución departamental de la base empresarial, octubre de 2025
Nota. Elaboración propia con datos de SEPREC (2025).
Los indicadores de concentración fueron sistemáticamente superiores en la industria manufacturera
respecto de la base empresarial total. El índice de Herfindahl-Hirschman alcanzó 2.375,10 puntos, la
razón de concentración de los tres departamentos con mayor participación fue de 81,24 % y el
coeficiente de Gini se situó en 0,5324. En conjunto, estos resultados evidenciaron una mayor
concentración territorial de la actividad manufacturera.
Concentración según tipo societario y actividad económica
La composición de la base empresarial según forma jurídica presentó una marcada concentración en
dos tipos societarios. Como se observa en la tabla 5, las empresas unipersonales y las sociedades de
responsabilidad limitada representaron conjuntamente la mayor parte de las unidades económicas
formalmente registradas en Bolivia durante octubre de 2025.
Tabla 5
Base empresarial vigente según tipo societario, octubre de 2025
Tipo societario Unidades económicas Participación (%)
Empresa unipersonal 307.917 77,50
Sociedad de responsabilidad limitada 83.887 21,10
Sociedad anónima 4.105 1,00
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Sociedad constituida en el extranjero 990 0,20
Sociedad colectiva 118 0,03
Sociedad en comandita simple 31 0,01
Sociedad anónima mixta 16 <0,01
Otras formas societarias 9 <0,01
Total nacional 397.073 100,00
Nota. Elaboración propia con datos de SEPREC (2025). La categoría otras formas societarias agrupó a la entidad financiera de vivienda, la
sociedad en comandita por acciones y la empresa pública departamental mixta.
Las empresas unipersonales constituyeron la forma jurídica predominante, con 307.917 unidades
económicas y una participación de 77,50 %. Las sociedades de responsabilidad limitada ocuparon el
segundo lugar con 83.887 unidades y 21,10 %, mientras que las sociedades anónimas representaron
1,00 % del total, equivalente a 4.105 registros.
Las restantes formas societarias tuvieron una participación reducida dentro de la base empresarial
nacional. En conjunto, las siete modalidades distintas de las tres categorías principales sumaron 1.164
unidades económicas, equivalentes aproximadamente al 0,29 % del total. Esta distribución mostró una
elevada concentración de las unidades registradas en las empresas unipersonales y las sociedades de
responsabilidad limitada.
Respecto de la actividad económica, el comercio al por mayor y menor, junto con la reparación de
vehículos automotores y motocicletas, concentró 136.962 unidades, equivalentes al 34,50 % de la base
empresarial. La construcción ocupó el segundo lugar con 51.890 unidades y 13,10 %, seguida de la
industria manufacturera con 40.983 unidades y 10,30 %. En conjunto, estas tres actividades
representaron 57,90 % de las unidades económicas vigentes.
El cociente de localización permitió examinar la especialización relativa de la industria
manufacturera en cada departamento, independientemente del tamaño absoluto de su base
empresarial. La Tabla 6 presenta el peso de la manufactura dentro de cada base departamental y el
cociente de localización correspondiente, ordenado de mayor a menor.
Tabla 6
Cociente de localización de la industria manufacturera por departamento, octubre de 2025
Departamento
Unidades
manufactureras
Peso de la manufactura en la base
departamental (%)
Cociente de
localización
Cochabamba 7.602 11,52 1,116
Pando 487 10,94 1,060
Santa Cruz 12.727 10,72 1,038
La Paz 12.965 10,57 1,024
Tarija 1.895 9,71 0,941
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Oruro 1.558 8,40 0,814
Potosí 1.474 8,08 0,783
Chuquisaca 1.293 7,96 0,771
Beni 982 7,78 0,754
Total nacional 40.983 10,32 1,000
Nota. Elaboración propia con datos de SEPREC (2025); Los valores superiores a 1 indicaron una especialización relativa de la industria
manufacturera respecto de la estructura empresarial nacional.
Cuatro departamentos presentaron cocientes de localización superiores a la unidad. Cochabamba
registró el valor más alto, con 1,116, seguido de Pando con 1,060, Santa Cruz con 1,038 y La Paz con
1,024. En contraste, Tarija, Oruro, Potosí, Chuquisaca y Beni registraron valores inferiores a 1, con Beni
en el nivel más bajo, equivalente a 0,754.
Pando presentó un comportamiento particular dentro de esta distribución, debido a que registró
únicamente 487 unidades manufactureras, la menor cantidad absoluta entre los departamentos, pero
alcanzó un cociente de localización de 1,060. Este resultado indicó que la manufactura tuvo un peso
relativo dentro de su base empresarial superior al promedio nacional, pese al reducido número
absoluto de unidades registradas. La figura 3 representa la relación entre el tamaño de la base
empresarial y el nivel de especialización manufacturera.
Figura 3
Relación entre la base empresarial departamental y el cociente de localización de la industria manufacturera, octubre de
2025
Nota. Elaboración propia con datos de SEPREC (2025).
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Composición interna de la base empresarial por departamento
De manera complementaria al análisis de concentración territorial, se examinó la composición interna
de las bases empresariales departamentales mediante tres indicadores: participación femenina,
participación juvenil y peso relativo de la industria manufacturera. La Tabla 7 presenta estos
indicadores, ordenados de mayor a menor según la participación de unidades económicas con
propietaria o representante legal mujer.
Tabla 7
Composición interna de la base empresarial departamental, octubre de 2025
Departamento Participación femenina (%) Participación juvenil (%) Peso de la manufactura (%)
Beni 37,59 4,24 7,78
Pando 35,85 3,84 10,94
Oruro 34,12 2,96 8,40
Santa Cruz 34,00 5,24 10,72
Cochabamba
33,50 3,69 11,52
La Paz 32,94 3,79 10,57
Potosí 32,11 3,27 8,08
Chuquisaca
30,69 3,83 7,96
Tarija 28,95 2,94 9,71
Total nacional 33,27 4,12 10,32
Nota. Elaboración propia con datos de SEPREC (2025). La participación femenina se calculó sobre las unidades económicas para las cuales la
fuente reportó información de mujeres y hombres como propietarias o representantes legales. La participación juvenil se calculó respecto de
la base empresarial total de cada departamento.
A escala nacional, las mujeres figuraron como propietarias o representantes legales en 127.985
unidades económicas, equivalentes al 33,27 % de los registros con información disponible sobre esta
variable. Beni presentó la mayor participación relativa, con 37,59 %, seguido de Pando con 35,85 %,
mientras que Tarija registró el valor más bajo, con 28,95 %. La amplitud entre los valores extremos fue
de 8,64 puntos porcentuales.
La participación de unidades económicas al frente de jóvenes alcanzó 4,12 % del total nacional,
equivalente a 16.352 registros. Santa Cruz presentó el valor relativo más elevado, con 5,24 %, seguido
de Beni con 4,24 %. En contraste, Tarija y Oruro registraron las menores participaciones, con 2,94 % y
2,96 %, respectivamente, lo que representó una diferencia de 2,30 puntos porcentuales entre los
extremos.
Los tres indicadores mostraron configuraciones departamentales diferentes. Beni registró la mayor
participación femenina, pero presentó el menor peso relativo de la manufactura, mientras que Santa
Cruz encabezó la participación juvenil. Cochabamba mostró la mayor proporción de actividad
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manufacturera dentro de su base empresarial, mientras que Tarija presentó la menor participación
femenina y uno de los menores valores de participación juvenil.
Contraste entre la concentración empresarial y la distribución del producto
La distribución departamental del producto interno bruto de 2024 presentó un ordenamiento similar
al observado en la base empresarial, aunque se identificaron diferencias en las posiciones relativas de
algunos departamentos. Santa Cruz concentró 30,5 % del PIB nacional, seguido de La Paz con 26,5 %
y Cochabamba con 16,0 %, mientras que Pando presentó la menor participación, con 1,0 % (INE, 2025).
Tabla 8
Participación departamental en la base empresarial y en el producto interno bruto, 20242025
Departamento
Base empresarial
(%)
Orden
empresarial
PIB 2024
(%)
Orden
PIB
Diferencia de
posiciones
Cociente
empresarial/PIB
Santa Cruz 29,91 2 30,5 1 +1 0,98
La Paz 30,90 1 26,5 2 1 1,17
Cochabamba 16,62 3 16,0 3 0 1,04
Potosí 4,59 6 7,5 4 +2 0,61
Tarija 4,92 4 5,4 5 1 0,91
Chuquisaca 4,09 7 4,8 6 +1 0,85
Oruro 4,67 5 4,2 7 2 1,11
Beni 3,18 8 4,1 8 0 0,78
Pando 1,12 9 1,0 9 0 1,12
Total nacional 100,00 100,0 1,00
Nota. Elaboración propia con datos de SEPREC (2025) e INE (2025). Los departamentos se ordenaron de mayor a menor según su participación
en cada distribución. Un valor positivo en la diferencia de posiciones indicó una mejora de posición al pasar del ordenamiento empresarial
al del PIB. El cociente empresarial/PIB correspondió a la relación entre ambas participaciones porcentuales.
Santa Cruz y La Paz intercambiaron las dos primeras posiciones entre ambas distribuciones. Santa
Cruz ocupó el segundo lugar en participación empresarial y el primero en el PIB, mientras que La Paz
presentó el comportamiento inverso. Cochabamba mantuvo la tercera posición en ambos
ordenamientos, al igual que Beni y Pando, que conservaron el octavo y noveno lugar, respectivamente.
Las mayores diferencias se observaron en Potosí y Oruro, con desplazamientos de dos posiciones.
Potosí pasó del sexto lugar en participación empresarial al cuarto en participación del PIB, mientras
que Oruro descendió del quinto al séptimo. Tarija y Chuquisaca registraron diferencias de una
posición, lo que evidenció que la correspondencia entre ambas distribuciones fue elevada, aunque no
idéntica.
El cociente entre participación empresarial y participación en el PIB permitió identificar diferencias
adicionales entre ambas estructuras. La Paz, Cochabamba, Oruro y Pando presentaron valores
superiores a 1, lo que indicó una participación relativa en la base empresarial mayor que su peso en el
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producto. En contraste, Santa Cruz, Potosí, Tarija, Chuquisaca y Beni registraron valores inferiores a
la unidad.
Los ordenamientos derivados de la base empresarial y del producto interno bruto coincidieron
exactamente en tres de los nueve departamentos y presentaron diferencias de una o dos posiciones en
los restantes. La Paz ocupó el primer lugar en participación empresarial, con 30,90 %, mientras que
Santa Cruz encabezó la participación en el producto con 30,50 %, de modo que ambos departamentos
intercambiaron las dos primeras posiciones según la variable analizada.
Las mayores variaciones se observaron en Potosí y Oruro. Potosí pasó del sexto lugar en
participación empresarial al cuarto en participación del producto, mientras que Oruro descendió del
quinto al séptimo lugar. Cochabamba mantuvo la tercera posición en ambas distribuciones, mientras
que Beni y Pando conservaron, respectivamente, el octavo y noveno lugar.
El coeficiente de correlación de rangos de Spearman alcanzó un valor de 0,90, lo que evidenció una
correspondencia elevada entre ambos ordenamientos departamentales. La suma de los cuadrados de
las diferencias entre posiciones fue de 12 para las nueve unidades territoriales analizadas. Este
resultado mostró que, aunque las dos distribuciones siguieron un patrón territorial similar, no
reprodujeron exactamente el mismo orden departamental.
El cociente entre la participación empresarial y la participación en el producto permitió identificar
diferencias en el peso relativo de ambas variables. Cuatro departamentos presentaron valores
superiores a 1: La Paz con 1,17, Pando con 1,12, Oruro con 1,11 y Cochabamba con 1,04. En estos casos,
la participación en la base empresarial fue proporcionalmente mayor que su participación en el
producto.
Los cinco departamentos restantes registraron cocientes inferiores a la unidad. Potosí presentó el
valor más bajo, con 0,61, seguido de Beni con 0,78 y Chuquisaca con 0,85. En particular, Potosí
concentró 7,50 % del producto interno bruto nacional y 4,59 % de la base empresarial, lo que mostró
una participación relativa en el producto superior a su peso dentro del registro empresarial.
Los indicadores de concentración calculados para ambas distribuciones permitieron complementar
la comparación de los ordenamientos departamentales. La Tabla 9 presenta los valores
correspondientes a la base empresarial de octubre de 2025 y al producto interno bruto departamental
de 2024, así como las diferencias observadas entre ambos conjuntos.
Tabla 9
Indicadores de concentración territorial de la base empresarial y del producto interno bruto
Indicador
Base empresarial
(octubre de 2025)
Producto interno
bruto (2024)
Diferencia
Razón de concentración del mayor departamento (CR1) 30,90 30,50 0,40
Razón de concentración de los tres mayores (CR3) 77,43 73,00 4,43
Índice de Herfindahl-Hirschman (IHH) 2.220,82 2.032,40 188,42
Índice de Herfindahl-Hirschman normalizado 0,1248 0,1036 0,0212
Coeficiente de Gini 0,4993 0,4700 0,0293
Nota. Elaboración propia con datos de SEPREC (2025) e INE (2025). Los datos correspondientes al producto interno bruto de 2024 tuvieron
carácter preliminar.
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Los indicadores presentaron valores sistemáticamente superiores para la base empresarial respecto
del producto interno bruto. El IHH fue 188,42 puntos mayor, mientras que el CR3 superó en 4,43
puntos porcentuales al observado en la distribución del producto. De igual manera, el coeficiente de
Gini mostró una diferencia de 0,0293 entre ambas distribuciones.
En conjunto, los resultados indicaron que la base empresarial formal presentó un grado de
concentración territorial ligeramente superior al observado en la distribución departamental del
producto interno bruto. Esta diferencia fue consistente en las medidas de concentración utilizadas,
aunque ambas estructuras conservaron un ordenamiento territorial ampliamente semejante, como
evidenció el coeficiente de Spearman de 0,90.
Figura 4
Participación departamental en la base empresarial y en el producto interno bruto
Nota. Elaboración propia con datos de SEPREC (2025a) e INE (2025).
4. Discusión
El hallazgo central de esta investigación fue la marcada concentración territorial de la base empresarial
formal boliviana, cuya magnitud no resultó plenamente visible mediante la observación aislada de las
cifras departamentales. El índice de Herfindahl-Hirschman alcanzó 2.220,80 puntos y el coeficiente de
Gini fue de 0,4993, mientras que los tres departamentos con mayor participación reunieron 77,43 % de
las unidades económicas registradas. En contraste, los seis departamentos restantes concentraron
únicamente 22,57 % del total nacional.
Este resultado coincidió con la evidencia regional que identifica profundas disparidades
territoriales en las capacidades económicas y productivas de América Latina. Rodríguez et al. (2021)
señalaron que el desarrollo regional presenta diferencias multidimensionales entre territorios,
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mientras que González (2021) destacó que la competitividad regional depende de capacidades
estructurales que no se distribuyen homogéneamente. Los hallazgos obtenidos amplían esta
perspectiva al mostrar que dichas asimetrías también se manifiestan en la localización de las unidades
empresariales formalmente registradas.
La concentración empresarial observada también resultó coherente con los planteamientos de Díez
et al. (2025), quienes resaltaron que las capacidades productivas e institucionales presentan
importantes diferencias territoriales en América Latina y el Caribe. En este sentido, la elevada
participación de La Paz, Santa Cruz y Cochabamba sugiere que el tejido empresarial formal reproduce
parcialmente la estructura territorial desigual que caracteriza al desarrollo económico regional. No
obstante, los resultados describieron concentración espacial y no permitieron determinar sus causas.
Un segundo hallazgo relevante fue que la industria manufacturera presentó un grado de
concentración territorial superior al observado en la base empresarial total. El IHH aumentó a 2.375,10
puntos, el CR3 alcanzó 81,24 % y el coeficiente de Gini se elevó a 0,5324. Por tanto, los datos no
evidenciaron que la actividad manufacturera estuviera territorialmente más distribuida que el
conjunto de actividades empresariales, al menos para el corte analizado en octubre de 2025.
Este resultado adquiere relevancia frente a la discusión sobre diversificación productiva y
encadenamientos sectoriales en Bolivia. Vargas y Torrez-Callisaya (2024) identificaron diferencias en
la articulación de las actividades económicas mediante la matriz insumo-producto, lo que mostró que
los sectores no poseen la misma capacidad de generación de vínculos productivos. Los resultados de
este estudio complementan esa evidencia al incorporar la dimensión territorial y mostrar que la
manufactura formal también presenta una localización espacial altamente concentrada.
El cociente de localización permitió matizar esta interpretación al distinguir entre concentración
absoluta y especialización relativa. Cochabamba presentó el mayor nivel de especialización
manufacturera, seguido de Pando, Santa Cruz y La Paz. Particularmente, Pando alcanzó un LQ de
1,060 pese a registrar únicamente 487 unidades manufactureras. Esto evidenció que un reducido
volumen absoluto de empresas no impide que una actividad tenga un peso proporcionalmente elevado
dentro de la estructura empresarial de un departamento.
La situación de Pando mostró, por tanto, la importancia de complementar las medidas de
concentración con indicadores de especialización territorial. Si el análisis se hubiera limitado al número
absoluto de empresas, este patrón habría permanecido oculto, debido a que Pando presentó la menor
cantidad de unidades manufactureras del país. Este hallazgo sugiere que la identificación de
potencialidades productivas regionales debe considerar tanto la magnitud empresarial como la
composición relativa de las actividades presentes en cada territorio.
La composición según forma jurídica aportó otra dimensión relevante. Las empresas unipersonales
representaron 77,50 % de la base empresarial, mientras que las sociedades de responsabilidad limitada
alcanzaron 21,10 % y las sociedades anónimas apenas 1,00 %. Esta estructura mostró que la expansión
del registro empresarial se produjo dentro de un tejido ampliamente dominado por unidades
formalizadas bajo modalidades jurídicas de menor complejidad, aunque los datos disponibles no
permitieron determinar directamente el tamaño económico, capital, empleo o facturación de estas
unidades.
Este predominio resultó compatible con antecedentes que describen una presencia importante de
emprendimientos de pequeña escala en la economía boliviana. Parra (2013) documentó características
de la empresarialidad informal en La Paz y El Alto, mientras que Guzmán (2026) destacó las
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oportunidades y limitaciones que enfrenta el emprendimiento en Bolivia. En conjunto, estos
antecedentes permiten interpretar la elevada participación de empresas unipersonales como parte de
una estructura empresarial caracterizada por una amplia presencia de iniciativas individuales y
unidades económicas de reducida complejidad societaria.
El contraste entre la base empresarial y el producto interno bruto departamental mostró una
correspondencia territorial elevada, aunque no perfecta. El coeficiente de Spearman alcanzó 0,90, lo
que indicó que los departamentos con mayor participación empresarial tendieron también a ocupar
posiciones superiores en la distribución del producto. Sin embargo, todas las medidas de concentración
fueron superiores para la base empresarial, lo que evidenció que las unidades económicas formales se
encontraban territorialmente más concentradas que el producto departamental.
Las diferencias entre ambas distribuciones fueron especialmente visibles en determinados
departamentos. Potosí concentró 7,50 % del producto nacional, pero únicamente 4,59 % de la base
empresarial, con un cociente empresarial/PIB de 0,61. Esta divergencia es consistente con una
estructura productiva en la que determinadas actividades pueden generar una elevada participación
económica mediante un número relativamente reducido de unidades empresariales, aunque los datos
analizados no permitieron atribuir esta diferencia a un sector específico sin información adicional.
En sentido contrario, La Paz presentó una participación empresarial de 30,90 % frente a 26,50 % del
producto, con un cociente de 1,17. Esto indicó una mayor presencia relativa de unidades empresariales
respecto de su participación productiva, lo que confirmó que la densidad registral y la magnitud
económica no representan dimensiones equivalentes. De esta manera, los resultados respaldaron la
decisión metodológica de contrastar ambas variables en lugar de utilizar el número de empresas como
sustituto directo del desempeño económico departamental.
Los indicadores de composición interna mostraron igualmente que el tamaño de la base empresarial
no determinó de manera uniforme sus características demográficas o sectoriales. Beni y Pando
presentaron participaciones femeninas superiores al promedio nacional pese a ubicarse entre los
departamentos con menor número absoluto de empresas. Santa Cruz, por su parte, mostró la mayor
participación juvenil, mientras que Cochabamba registró el mayor peso relativo de la manufactura.
Estos resultados evidenciaron que las diferencias entre departamentos no se limitaron al número
de unidades económicas registradas, sino que también comprendieron variaciones en su composición
interna. Esta heterogeneidad resulta relevante para el análisis territorial, debido a que departamentos
con bases empresariales de tamaño similar pueden presentar estructuras distintas según participación
femenina, presencia juvenil o especialización productiva. Por ello, las políticas de desarrollo
empresarial requieren diagnósticos diferenciados según las características de cada territorio.
El predominio de las empresas unipersonales también debe interpretarse en el contexto de elevada
informalidad laboral que caracteriza a Bolivia. La Organización Internacional del Trabajo (2023) ha
identificado una elevada incidencia del empleo informal en América Latina y particularmente en
economías con una presencia significativa de unidades productivas de pequeña escala. Martínez et al.
(2022) y Palacios y Saavedra (2023) también vincularon la informalidad con características estructurales
de las unidades económicas y las condiciones del mercado laboral.
En este contexto, las 397.073 unidades económicas registradas representan únicamente el segmento
formalizado del tejido empresarial, por lo que los resultados no pueden extrapolarse al conjunto de las
actividades económicas existentes en Bolivia. Esta restricción adquiere especial importancia al
interpretar la concentración territorial, debido a que una distribución diferente de las unidades
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informales podría modificar la estructura observada. Por tanto, la base empresarial formal debe
entenderse como una dimensión específica del sistema productivo territorial y no como su
representación completa.
Los resultados también presentaron limitaciones asociadas con la temporalidad de las fuentes
utilizadas. La base empresarial correspondió a octubre de 2025, mientras que el último dato disponible
de producto interno bruto departamental correspondió a 2024. Aunque el análisis permitió comparar
estructuras territoriales relativamente próximas en el tiempo, este desfase debe considerarse al
interpretar las diferencias entre ambas distribuciones. Tampoco fue posible establecer relaciones
causales entre concentración empresarial, especialización productiva y desempeño económico.
El principal aporte del estudio radicó en aplicar de manera conjunta indicadores de concentración,
desigualdad, especialización y asociación a la base empresarial departamental boliviana, permitiendo
superar una lectura exclusivamente descriptiva de los registros administrativos. El uso combinado de
CR3, IHH, Gini, curva de Lorenz, cociente de localización y Spearman permitió identificar
regularidades que no resultaban evidentes mediante las cifras absolutas, entre ellas la mayor
concentración de la manufactura y la especialización relativa de departamentos con bases
empresariales reducidas.
En conjunto, los hallazgos mostraron que el tejido empresarial formal boliviano presentó una
estructura territorial altamente concentrada, heterogénea en su composición y estrechamente
relacionada con la distribución departamental del producto, aunque ambas variables no fueron
equivalentes. Esta evidencia refuerza la necesidad de incorporar la dimensión empresarial en los
análisis de desarrollo territorial y competitividad regional, complementando los indicadores
tradicionales de producto con información sobre localización, forma jurídica y especialización de las
unidades económicas.
5. Conclusiones
El tejido empresarial formal de Bolivia presentó una distribución territorial marcadamente desigual
entre los nueve departamentos. Para octubre de 2025, el índice de Herfindahl-Hirschman alcanzó
2.220,80 puntos, el CR3 fue de 77,43 % y el coeficiente de Gini se situó en 0,4993. En conjunto, estos
indicadores confirmaron que una proporción elevada de las unidades económicas formalmente
registradas se concentró en un reducido número de departamentos.
La concentración territorial fue mayor en la industria manufacturera que en la base empresarial
considerada en su conjunto, debido a que sus valores de IHH, CR3 y Gini fueron superiores. Sin
embargo, el cociente de localización mostró que la especialización relativa no dependió necesariamente
del tamaño de la base empresarial. Pando, pese a registrar el menor número absoluto de unidades
manufactureras, presentó un nivel de especialización superior al promedio nacional.
La composición por forma jurídica evidenció igualmente una estructura fuertemente concentrada. Las
empresas unipersonales representaron 77,50 % de las unidades registradas, mientras que las sociedades
anónimas alcanzaron únicamente 1,00 %. Estos resultados mostraron el predominio de modalidades
jurídicas de menor complejidad dentro del registro empresarial, aunque la información disponible no
permitió inferir directamente el tamaño económico, capital o nivel de ventas de las empresas.
El contraste con el producto interno bruto departamental de 2024 mostró una elevada
correspondencia entre ambas distribuciones, con un coeficiente de Spearman de 0,90. Los
ordenamientos coincidieron exactamente en tres de los nueve departamentos, mientras que las
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diferencias restantes fueron de una o dos posiciones. Además, los indicadores de concentración fueron
superiores para la base empresarial, lo que evidenció que las unidades económicas formales
presentaron una distribución territorial más concentrada que el producto departamental.
Potosí constituyó la principal divergencia entre ambas estructuras, al concentrar 7,50 % del
producto nacional frente a 4,59 % de la base empresarial, mientras que La Paz presentó una
participación empresarial superior a su peso en el PIB. Estas diferencias confirmaron que la densidad
de unidades económicas registradas y la magnitud de la producción departamental representan
dimensiones relacionadas, pero no equivalentes, por lo que su análisis conjunto ofrece una
caracterización territorial más completa.
Los hallazgos poseen implicaciones para las políticas de desarrollo productivo y promoción
empresarial de alcance territorial. El número absoluto de registros no debería utilizarse como único
criterio para identificar capacidades productivas, debido a que los indicadores de especialización
mostraron configuraciones que no resultaron visibles mediante el volumen empresarial. La
combinación de medidas de concentración y localización podría contribuir a identificar diferencias
estructurales y potencialidades específicas entre departamentos.
La disponibilidad periódica de información del registro de comercio constituye, además, una
oportunidad para realizar seguimiento sistemático de la estructura territorial de la base empresarial
formal. No obstante, estos resultados deben interpretarse considerando que el registro incorpora
únicamente unidades formalizadas y que no proporciona información directa sobre capital, empleo,
ventas o productividad. El desfase temporal entre la base empresarial de 2025 y el PIB departamental
de 2024 constituyó igualmente una limitación del contraste realizado.
A partir de estas limitaciones, futuras investigaciones podrían incorporar la estructura sectorial de
cada departamento, variables relacionadas con el tamaño económico de las unidades registradas y
medidas de empleo o productividad. También resultaría pertinente ampliar progresivamente la serie
temporal para determinar si la concentración territorial identificada constituye un patrón persistente,
se intensifica o disminuye con el tiempo. Esto permitiría avanzar desde una caracterización transversal
hacia el análisis de la dinámica territorial del tejido empresarial boliviano.
Referencias
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Esprint Investigación
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Vol. 5 N° Esp.1, Edición Especial 2026 (513-534)
Estudios de Sostenibilidad y Desarrollo
ISSN: 2960-8317
Gabriel Chambi
-Mejía
534
Transparencia
Conflicto de interés
Los autores declaran que no existen conflictos de interés de naturaleza alguna como parte de la
presente investigación.
Fuente de financiamiento
Los autores financiaron completamente la investigación.
Declaración sobre el uso de Inteligencia Artificial (IA)
Durante la elaboración de este artículo se utilizó inteligencia artificial como apoyo técnico y analítico
para la revisión lingüística, la corrección gramatical, la claridad expositiva, la organización de ideas y
el análisis de la información, bajo supervisión y validación humana permanente. No se empleó para
generar contenido científico original, argumentos, resultados, interpretar hallazgos o producir
conclusiones, ni para sustituir el juicio crítico. La responsabilidad sobre la integridad, veracidad y
contenido final del estudio recae exclusivamente en quien o quienes suscriben el artículo.
Contribución de autoría
Gabriel Chambi-Mejía: Conceptualización, metodología, software, validación, análisis formal,
investigación, gestión de datos, visualización, redacción - preparación del borrador original, redacción
- revisión y edición, financiamiento, administración del proyecto, recursos, supervisión.
La autora intervino de manera activa en el análisis de los resultados, revisión y aprobación del texto
final del artículo.