
Esprint Investigación
Vol. 4 N° 4, Edición Especial 2025 (233-248)
Estudios de Sostenibilidad y Desarrollo
ISSN: 2960-8317
Dedy Damián Huarachi Mamani 244
exautoridades originarias, personas casadas y otras autoridades de la comunidad. Habitualmente,
ellos lo usan en acontecimientos importantes, como actos cívicos, reuniones, aniversarios, fiestas y
otros. Es una vestimenta de gala, está fabricada de lana de oveja o lana sintética tejida en telar de suelo
por las mujeres tejedoras del ayllu (Aspi, 2018).
Interpretación semiótica del poncho
La designación del mallku, desde el momento en que fue investido con el poncho, adquirió múltiples
significados para los miembros del ayllu. Simbolizó la autoridad superior del territorio, implicó
respeto y representó la indumentaria originaria elaborada en la comunidad. Asimismo, el poncho fue
interpretado como una sombra protectora vinculada a la cosmovisión aymara y al equilibrio entre las
pachas: alaxpacha, akapacha y manqhapacha. Durante el ejercicio del cargo, el poncho fue concebido
como un manto protector frente a dificultades climáticas, agrícolas y sociales. De acuerdo con los
comunarios, si la autoridad se retiraba el poncho, podía generarse un desequilibrio con la naturaleza,
atribuible al mallku, lo que reforzó el carácter simbólico del poncho como emblema del ser aymara
(Aspi, 2018).
Diseño decorativo y motivos del poncho
El diseño del poncho es organizado por diferentes espacios (calles) forma parte los bordes, el bloque
de líneas en variados colores, el área de la pampa, la línea y espacio del motivo textil o pallay que
adorna los lados del poncho. Es, justamente, este diseño vertical y la combinación cromática que los
distingue e identifica (Santiesteban, 2024). Así también, se muestra que los principios de la cosmografía
se plasman en los diseños repetidos y simétricos. Los cuales organizan las ideas sobre la
proporcionalidad cósmica y la conexión entre los tres mundos andinos: Hanan Pacha (mundo
superior), Kay Pacha (mundo terrenal) y Ukun Pacha (estructura de la materia).
Los motivos de los diferentes diseños de tejidos, así como los colores en tejidos tradicionales, se
mantienen en una práctica textil conservada en la memoria de los artesanos, la cual no sólo se repite a
manera de un modelo, sino que genera nuevos motivos cada vez su creatividad, dando como resultado
a variadas innovaciones. Además del color, la combinación de formas y diseños de las prendas
tradicionales encierra un lenguaje regulado que, en muchas comunidades rurales andinos, son un nexo
entre la tejedora, creadora de estos signos y la lectura o mensaje de interpretación que hacen los
miembros que pertenecen a esa cultura. Los diseños que expresan simbólicamente su identidad y
sentido de pertenencia a la nación, y, especialmente, permiten la característica de identidad en el
entorno externo. En referencia, los diseños y la manera de organizarlos en una prenda, al igual que los
procesos tecnológicos para fabricarlos, constituyen una forma de comunicación, un medio de
expresión de la cultura material y una fuente de información privilegiada para el conocimiento de las
sociedades (Del Solar., 2017).
Los diseños y motivos que se representan en los textiles contemporáneos pueden expresar, de
similar manera que los textiles prehispánicos o coloniales, los signos étnicos dominantes, la voluntad
de continuar tradiciones, expresiones regionales o la búsqueda intencional o inducida de cambiar lo
pautado, la tradición (González, 2017; Gómez, 2018). Los diseños iconográficos representan motivos
actuales que se entretejen con los tradicionales. La disponibilidad de materiales en una amplia gama
de colores ha llevado a la tejeduría a integrarse en la modernidad. Es cada vez más común y de reciente
data que las tejedoras aymaras utilicen diversas tecnologías, para representar escenas florales
complejas. Estos motivos son generados en imágenes y estampas que se encuentran en las ciudades,
en anuncios comerciales, etc. Los motivos tradicionales, como las flores simples, han evolucionado